Juan José Cortés irá a juicio el 3 de marzo por un tiroteo
La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Huelva ha fijado para el próximo 3 de marzo el juicio contra Juan José Cortés, padre de la niña Mari Luz, en relación con el tiroteo registrado en la barriada de El Torrejón en septiembre del 2011


El señalamiento le ha sido comunicado hoy mismo y está previsto que el juicio se celebre en dos sesiones, la del día 3 y otra posterior fijada para el día 7.
Cortés, que ha mantenido desde el principio su inocencia, ha asegurado que "espera con ganas" que llegue ese día para defenderse, ya que lo que desea es que "se sepa toda la verdad de lo que pasó y se aclare. No merezco este castigo al que estoy siendo sometido".
El padre de Mari Luz, la menor asesinada por Santiago del Valle en enero de 2008, se enfrenta a una petición de cárcel por parte de la Fiscalía -única acusación que actúa en la causa- por un delito de tentativa de homicidio, otro de tenencia ilícita de armas y tres más de amenazas.
También serán juzgados el padre, los dos hermanos y el cuñado de Cortés, para los que pide 7 años por un delito de homicidio en grado de tentativa y 8 meses por el de tenencia ilícita de armas.
Según el relato del Ministerio Público, los hechos tuvieron lugar el sobre las 2:00 horas del 21 de septiembre de 2011 cuando estas cinco personas, puestas de común acuerdo, se aproximaron a un domicilio de la barriada de El Torrejón, en Huelva, portando escopetas de caza, pese a carecer de licencia, y Juan José Cortés, además, un bidón de combustible.
La vivienda era de A.F.J., tío de Juan José Cortés, con el que éste previamente había discutido tras proferir el primero la expresión "me cago en tus muertos" lo que motivó que éste le dijera por teléfono en varias decenas de ocasiones: "En el momento que llegue a Huelva te quemo la casa contigo y tu familia dentro", "voy a comprar una garrafa de gasolina y voy a prender fuego al piso contigo dentro y con tu familia y te voy a quemar.
Los procesados una vez ante la vivienda comenzaron a disparar las armas con "la intención de causar la muerte a A.F.J. y con absoluto desprecio por la vida y la integridad física de las personas que estaban en el piso", provocando que varios perdigones atravesaran la persiana y uno de ellos impactara contra esta persona causándole una herida leve en la cabeza.
Las defensas de todos los acusados han solicitado la absolución de sus clientes por falta de pruebas




