Euskadi es la comunidad con mayor siniestralidad laboral
Con 3.218 accidentes por cada 100.000 tiene la tasa más alta de todo el Estado. Son datos del II Informe Randstad sobre siniestralidad
Randstad ha realizado un estudio a partir de las estadísticas del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y ha cruzado los datos con la ocupación nacional, regional y provincial, para estudiar el ámbito de la accidentalidad laboral y cómo incide en las diferentes zonas del panorama nacional.
En 2013 se produjeron en el Estado un total de 459.500 accidentes laborales que causaron baja, 11.700 menos que en 2012, cuando la cifra ascendió hasta los 471.200. Sin embargo, a pesar de este descenso interanual, el pasado año se produjeron más accidentes por trabajador que en 2012, lo que se debe, principalmente, a la caída del volumen de ocupación.
La relación entre el número de accidentes y de profesionales ocupados se extrae del índice o tasa de incidencias, que mide la cifra de accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores. A nivel estatal, en 2012 este índice de incidencia se situó en 2.849, una cifra que creció hasta los 2.869 en 2013, lo que supone un aumento del 0,7%. La siniestralidad difiere en función de la región en la que se sitúe el empleado y del sector en el que se enmarca su actividad profesional.
En el caso de Euskadi, su índice de incidencia en 2013 fue de 3.218, un 0,7% más que en 2012, lo que sitúa a esta comunidad como la región con mayor siniestralidad laboral. Destacan especialmente los datos de Álava, que tuvo el mayor índice de incidencias del panorama nacional, con 3.861 accidentes por cada 100.000 trabajadores, mientras que Bizkaia y Gipuzkoa registran 3.118 y 3.070, respectivamente.
Según el informe elaborado por Randstad, la Comunidad Valenciana, Cantabria y Castilla y León son las regiones que registran una menor siniestralidad laboral. Según el índice de incidencia, en 2013 la Comunidad Valenciana registró 2.170 accidentes que conllevaron baja por cada 100.000 trabajadores. Cantabria, con 2.286, y Castilla y León, 2.411, se sitúan como la segunda y tercera región con menor siniestralidad, respectivamente.




