Alaya ordena requisar el móvil de un periodista
La jueza temía que el dispositivo hubiera grabado alguna conversación porque estaba cargándose en un enchufe del pasillo donde está situado su despacho. El móvil estaba sin batería y no había grabado nada como comprobó la Guardia Civil
La jueza que investiga los ERE y los fondos de formación, Mercedes Alaya, ha ordenado a la Guardia Civil que requise el móvil de un periodista porque estaba cargándolo en un enchufe de un pasillo junto a su despacho. La magistrada pensaba que podía estar grabándo las conversaciones que mantenía dentro de su despacho y avisó a la Guardia Civil a pesar de que el periodista le mostró y explicó que el dispositivo estaba sin batería.
El periodista tuvo que acompañar al agente al juzgado de guardia de detenidos donde el teléfono necesitó más carga en su batería para poder encenderse. Cuando estuvo en disposición de hacerlo los agentes comprobaron que el móvil no había grabado nada se lo devolvieron a su dueño y se lo comunicaron a la magistrada.
Los periodistas que cubren la información judicial cargan a diario sus dispositivos electrónicos en los enchufes de los pasillos, aunque muchos carecen de corriente eléctrica. Los pasillos son el lugar habitual de trabajo de estos profesionales que carecen de sala de prensa y acuden a diario a los edificios del Prado de San Sebastián desde hace años.
Los afectados están planteándose presentar una queja por lo ocurrido ante la Sala de Gobierno del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.




