"Los jóvenes sólo ven riesgo cuando detienen a alguien cercano"
La inspectora del Cuerpo Nacional de Policía, Clara del Rey, reclama a los padres que "den ejemplo" en el uso de las nuevas tecnologías

La inspectora Clara del Rey empieza a ser ya una cara conocida en muchos centros educativos de Valladolid. Desde hace varios años se acerca a los más jóvenes -y a sus padres-, para explicarles los riesgos que tiene un mal uso de las redes sociales y el peligro asociado a las formas de comunicación y relación virtual, pero muy real, que protagonizan los adolescentes.
El mayor riesgo, insiste en varias ocasiones durante la entrevista, es la pasividad. La falta de percepción de riesgo por quienes pueden ser de manera muy fácil las víctimas o los autores de un delito. Aboga por un cambio de mentalidad en una sociedad que "banaliza" comportamientos y actitudes que favorecen los casos de ciberdelincuencia y ciberacoso. Sólo para este curso, tiene ya cerradas más de 100 charlas sobre estos asuntos.
¿Son realmente los jóvenes tan poco conscientes de los riesgos sobre el mal uso de las nuevas tecnologías?
Yo creo que los jóvenes no piensan que haya ningún riesgo y lo pero es que, a veces, los padres también son ajenos a esos riesgos.
¿Hablábamos de la supervisión paterna, hasta qué punto es importante?
Los padres han de estar muy implicados porque nos referimos al método de socialización de sus hijos y no son conscientes, en muchas ocasiones, de con quien pueden relacionarse. Es muy frecuente que a partir de los 10 y 11 años tengan un móvil, y no uno cualquiera si no un "smartphone". Los niños no están controlados, y los padres han de poner límites y normas claras, y asegurarse de que se cumplan. Y ser coherentes. Si los padres son los primeros que abusan de los móviles, al final, los niños hacen lo mismo.
¿Es importante que los padres tengan formación en estas cuestiones?
Es muy difícil desde el punto de vista de la educación tener claros cuáles son los límites. No se nos ocurre dejar a un niño cerca de una piscina pero sí dejamos un móvil a un menor. No somos conscientes del peligro. Y muchos padres no quieren oír las cosas malas. Hay que gente que no se preocupa en absoluto.
¿A qué apela la Policía en las charlas?
Ellos ven esta situación como un desafío. Y se ven invulnerables. Cuando les cuentas situaciones de personas como ellos, con ejemplos cercanos, suelen caer del guindo y darse de cuenta de que a ellos también les puede pasar. En las charlas les traslado que pueden ser víctimas o autores de los hechos delictivos. No hay una herramienta para "castigar" o que el joven perciba que la conducta es inadecuada en el caso de los menores infractores. Es necesario que entiendan que tienen que responder de la manera que sea, ajustada a su edad. No vale con decir "lo siento", eso que ahora está tan de moda.
¿Cuántas charlas tiene previstas el CNP este año?
Sí, cada vez nos demandan más charlas. Afortunadamente la gente que asiste nos felicita y reconoce las lagunas que mantenían en este ámbito. Algo que pasa sólo al que acude a ellas, claro. Para este curso tenemos solicitadas más de 160 charlas. Para padres hemos tenido algunas con más de 400 personas en dos sesiones.
¿Cómo son las charlas?
Son muy interesantes. Les presentar una realidad que, a veces no quieren oír. Los padres se quedan más conmocionados y a los chicos, a veces lo piensan, porque nunca creen que les pueda pasar a ellos. Cuando explicas que comportamiento son delitos a veces dices: "nos tendrías que detener a todos, porque todos hemos hecho esas cosas". Sólo ven el riesgo cuando detienen a alguien cercano, al vecino del cuarto. O cuando han compartido material problemático, cuando menos. Me sorprenden muchas cosas, sobre todo que lo creen todo. Se creen muy listos pero pueden ser engañados muy fácilmente.




