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Sábado, 04 de Abril de 2020

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Las líneas de bajo coste arrasan el mercado aéreo canario

Lideradas por Ryanair y espoleadas por la crisis, las compañías de bajo coste llegan a transportar 4 de cada 10 pasajeros que pasan por los aeropuertos canarios

Año 2008, aeropuerto de Gran Canaria: la crisis todavía no ha llegado a los hogares y los pasajeros pasan el control de seguridad. Durante ese año, cuatro de cada diez volaron con Binter Canarias, Air Europa, Iberia y Spanair.

Año 2013, aeropuerto de Gran Canaria: esta temporada serán Ryanair, Naysa, Air Europa, Thomas Cook y Norwegian las compañías que transporten a cuatro de cada diezusuarios. “En 5 años puede haber muchos cambios”, avisa Juan Luis Jiménez, profesor de Economía en la ULPGC y experto en competencia y transporte aéreo.

Según datos del número de pasajeros en tráfico comercial aéreo procesados por la Cadena SER, las compañías consideradas de bajo coste aumentaron en 20 puntos porcentuales su cuota de mercado entre 2008 y 2012. Han pasado de mover un 26% de los pasajeros en 2008 a un 46% en 2012 y un 39% en 2013. Ocho millones de usuarios que han dejado las comodidades de las compañías tradicionales en buscar de mejores precios.  “La respuesta a este cambio es obvia: el precio es la variable determinante, y máxime con la crisis”, explica Jiménez, que matiza que a las líneas aéreas de bajo coste “les costó un poco entrar” en el mercado canario porque los consumidores “eran reacios al cambio”.

Ryanair, que transportó a un millón de pasajeros en 2008, se podría considerar como la punta de lanza de esta progresión. Desde 2011 encabeza el ranking de compañías en los aeropuertos isleños sumando alrededor de 8 millones de pasajeros que embarcan o desembarcan de sus aparatos cada año.

Sin embargo, para Juan Luis Burgué, gerente de la Asociación de Líneas Aéreas (de la que son socias, entre otras, Air Europa, Iberia, Binter o EasyJet), su fortaleza no se basa tanto en el precio sino en la capacidad estas compañías de ofrecer conexiones sin necesidad de hacer escalas. “Históricamente las líneas aéreas hacían el trayecto Liverpool-Madrid-Lanzarote. Ahora hay vuelos directos Liverpool-Arrecife”, ejemplifica. Una circunstancia que afecta directamente a los vuelos chárter: “si antiguamente querías hacer el Liverpool-Lanzarote en condiciones económicas ventajosas te ibas a un touroperador.

Con la llegada de Internet, puedes abrir Google y encontrar el hotel que quieras en Arrecife desde tu propia casa”. Diagnóstico que detalla la patronal de las compañías aéreas en España, ACETA (de la que también forman parte Binter Canarias, Air Europa o Iberia), que liga la situación a una serie de “cambios estructurales” que se han producido en la última década como la globalización o, también, la llegada del tren de alta velocidad. Sin embargo, desde la asociación admiten el papel de la red como factor diferencial: “Hoy cualquiera puede sacarse un billete desde su propio Smartphone”.

Con las excepciones de los aeropuertos de Fuerteventura, La Palma y la Gomera, las ‘low cost’ crecieron un 34% o más en las otras cuatro islas. El caso más llamativo es el de Los Rodeos, donde estas aerolíneas triplicaron el número de pasajeros transportados en el aeropuerto menos dedicado al mercado turístico de la isla. Con la competencia de la ‘low cost’, Jiménez considera que “es más probable” que las compañías tradicionales “bajen los precios” o respondan creando “su propia aerolínea de bajo coste”. Una respuesta que ya se observa en Tenerife Norte, donde no solo ha entrado en escena la irlandesa Ryanair, sino que también han aparecido compañías como Vueling, propiedad de Iberia y British Airways, o Iberia Express, filial de bajo coste de la aerolínea homónima.

Una buena noticia para el profesor Jiménez, que argumenta que la entrada de estas compañías solo ha traído “efectos beneficiosos” porque “están generado competencia y eso es lo mejor para el mercado”. Valoración que comparte con Burgué, que la califica como muy positiva para los usuarios porque se “encuentran con muchas oportunidades” para elegir.

Desde 2008, las ‘low cost’ se ganaban un promedio de un millón y medio de nuevos adeptos cada año hasta 2013, cuando muchas aerolíneas se cayeron del listado de compañías de bajo coste del Instituto de Estudios Turísticos (IET). Sin embargo, desde la patronal de las aerolíneas, Aceta, se repara en las convergencias que están surgiendo entre ambos modelos ya que las tradicionales comienzan a aligerar su estructura de costes aproximándolas a las de sus competidoras de bajo coste y éstas últimas ya incorporan funcionalidades y servicios de las primeras. Estas confluencias podrían terminar con la clara bipartición entre ambos modelos, donde las diferencias entre ambos son cada vez más difusas. Desde Aceta, concluyen: “Ryanair, por ejemplo, rompe el modelo cuando dice que introduce clase business o permite comprar sus billetes a través de agencias”.

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Cadena SER

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