Nostalgia
Xavi e Iniesta han coincidido únicamente en cuatro ocasiones como titulares esta temporada. La evolución en la pizarra de Luis Enrique ha dinamitado la convivencia de dos de los mejores centrocampistas de la historia del Barça.


Barcelona
“…en el centro del campo, Xavi e Iniesta…”
Hasta hace nada era impensable que Edu Polo no dijera esta frase al cantar en Carrusel el once titular del Barça. Lo que era un fijo innegociable se ha convertido, desde la llegada de Luis Enrique, en una extravagancia. Cuatro veces han coincidido esta temporada los dos bajitos que más gloria han dado al trato de balón. La última, el domingo ante el Rayo, dejando atrás tres meses de desencuentros en el equipo titular. “Parece que no podamos jugar juntos…”, se expresaba lacónico Iniesta al terminar el partido, en una frase llena de nostalgia que te abre los ojos de golpe.
¿Es cierto? ¿Ya no pueden jugar juntos? Pues tal y como Luis Enrique ha concebido el Barça, la respuesta, por dura que sea, es que no, que Xavi e Iniesta ya no mezclarán mucho más juntos. La evolución del modelo Barça, necesaria para ser imprevisible, se ha cargado la viabilidad de la mejor pareja de centrocampistas españoles que nunca nadie logró imaginar.
La nostalgia se apodera de uno al entender que hay argumentos que validan el anterior párrafo. La ida y vuelta se ha impuesto al toque, y eso juega en contra de Xavi e Iniesta. El pase rápido le ha ganado la partida a la pausa, y eso va en detrimento de Xavi e Iniesta. Ambos se han esforzado en reinventarse, y a fe que van camino de lograrlo. Pero su reconversión no será suficiente para verlos a la par. Jugará Xavi o jugará Iniesta, faltaría más, pero la pareja se ha disuelto, si coinciden será noticia, y así lo resaltará Edu Polo cuando toque cantar la alineación del Barça en Carrusel.
Xavi e Iniesta representan juntos las esencias del mejor Barça de la historia. Ellos le dieron al equipo el ritmo, la pausa, el toque, la precisión, la batuta, la dirección. Hubo en ese equipo quien marcó los goles. También quien los evitó. Había quien centraba balones. Otros los recuperaban. Pero la esencia de la idea recaía en dos nombres. De ahí que su actual situación nos invite a pasar página. Que sea noticia y cause sorpresa que Xavi e Iniesta jueguen juntos es la señal definitiva: se ganarán partidos, se cantarán goles y se celebrarán títulos, pero en el Barça ya nada volverá a ser lo mismo. Cuánta nostalgia...




