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Osteopatía, una aliada contra los cólicos del lactante

La osteopatía puede ser una buena opción contra una de las patologías más frecuentes en bebés: los cólicos del lactante.

Son la pesadilla de muchos padres. El niño se pone rojo, a veces rígido y, por más que lo intentemos, no deja de llorar. La osteopatía puede ser una buena opción contra una de las patologías más frecuentes en bebés: los cólicos del lactante. César Gimilio, fisioterapeuta y osteópata despeja las dudas y elabora un mapa de actuación para padres de niños que sufren cólicos:

1.El concepto de “cólico del lactante”

Se desconocen los motivos exactos que los provocan. Suelen aparecer en bebés de edades comprendidas entre dos semanas y los 4 meses, aunque se puede prolongar.

Principalmente, lo vamos a identificar porque son bebés que lloran mucho sin causa aparente y hacen pasar noches interminables a los padres, por sus dolores abdominales y, en algunos casos, por un reflujo gastroesofágico asociado.

2. La causa

En principio, la inmadurez del sistema digestivo del bebé es la causa principal. Esta inmadurez va a generar un aumento del peristaltismo, es decir, toda la musculatura que utiliza el niño tanto para hacer la digestión como para movilizar las heces está hipertónica (con un tono muscular muy alto) y molesta mucho al bebé.

3. ¿Cómo puede ayudar la osteopatía?

Voy a poner un ejemplo muy claro: Recordemos como nuestras abuelitas se ponían un poco de aceite en sus manos y nos hacían un masajito en la tripa para aliviarnos los dolores de cólico y la eliminación de gases. La osteopatía va a valorar, junto con el pediatra y el obstetra, todo lo que ha acontecido desde el parto hasta el momento, y a partir de estos datos confeccionamos nuestro tratamiento. Todo lo que desarrolle el sistema inmunológico y digestivo del bebé en estas etapas, determinará su salud futura. Por supuesto, un osteópata va a solucionar, y enseñar adecuadamente a los padres, con su terapia, cómo afrontar los dolores abdominales que sufre el bebé con sus cólicos. Con un par de sesiones los padres aprenden y no necesitan prácticamente ni traerlos de nuevo a la consulta. Es un tratamiento sano y eficaz. La osteopatía, como medicina manual que es, puede acceder al sistema neurovegetativo mediante el tratamiento craneal. Mediante el mismo, incidimos sobre el nervio vago, y este es el encargado de darle la función a todo el sistema digestivo del bebé. Estas manipulaciones relajan mucho al bebé, incluso llegan a dormirse. Hay padres que, incluso, afirman que se reduce el nivel de irascibilidad de sus hijos después de las sesiones. El masajito para mejorar el peristaltismo también sirve para relajar toda la musculatura abdominal del bebé, que transite mejor toda la masa fecal y, sobretodo, expulse todos esos gases que tanto le molestan.

4. ¿Es segura?

Por supuesto, no tiene ninguna contraindicación… Ya la hacían las abuelitas.

5. Aprender la terapia distal

En pocas palabras, enseñar a los padres a realizar nuestra terapia, que es fácil e indispensable para que traten a los niños en casa.

6. Elegir el pediatra

Importante la elección de un buen pediatra, que no arregle todos los problemas con medicación (en este caso con Aerored). Sería conveniente dar con una persona que sea capaz de detectar problemas nutricionales, intolerancias, que opte por los consejos más naturales posibles.

 

 

 

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