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Miércoles, 21 de Agosto de 2019

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El mito de la burundanga

El jefe de toxicología del Clínico asegura que nunca han detectado la sustancia en mujeres violadas. Un 40% de las víctimas dicen que los agresores las habían drogado

La famosa burundanga, una droga que hace perder el conocimiento, es un mito según el jefe de toxicología del Hospital Clínico que es el centro de referencia para las víctimas de agresiones sexuales en Barcelona.

Un centenar de chicas pasa cada año por urgencias del Clínico víctima de una violación. Y 40 aseguran que estaban drogadas cuando las agredieron. Hace 5 años el hospital comenzó a hacer analíticas después de que la policía apuntara la hipótesis de que podía ser burundanga, una planta sudamericana que se consume líquida, es incolora e inodora, fácil de mezclar con una bebida y que puede dejar una persona sin sentido. Provoca el que los médicos llaman black-out. La persona tiene un vacío mental, no recuerda nada de lo que ha vivido mientras estaba drogada. Pero la burundanga no existe según explicó a la Cadena SER Santiago Nogué, jefe de toxicología del Clínic: "De los 450 análisis que hemos realizado, la burundanga aparece en el 0%. La burundanga es un mito".

¿Cuál es el principal problema? Que la droga desaparece de la sangre y la orina en pocas horas. Las víctimas pasan un análisis de sangre y una de orina. Y los resultados revelan que un 35% de las víctimas habían bebido y que un 15 por ciento habían consumido cocaína y el mismo porcentaje de cannabis. También detectan psicofármacos como la benzodiacepina, que también puede provocar amnesia, un 1% de éxtasis líquido. También admiten que puede haber alguna sustancia que actualmente no estén analizando porque desconocen que exista. El jefe de toxicología de Clínico cree que más que individuos que vayan con intenciones criminales, lo que hacen es aprovecharse de chicas que están en una situación vulnerable por el consumo voluntario de sustancias.

Son casos judicialmente muy complejos porque sin pruebas científicas que se haya drogado las víctimas, cuesta mucho demostrarlo. Además, la recuperación es muy complicada, porque no saben qué han hecho mientras estaban sin conocimiento.

Sin un resultado positivo de los análisis es complicado que un juez condene al supuesto agresor. Además, puede ocurrir que la víctima no recuerde ni quién le ha hecho. Gloria Escudero, coordinadora de la Asociación de Asistencia a Mujeres Agredidas Sexualmente reconoce que la recuperación emocional de las víctimas puede ser más larga porque da mucha vergüenza y "para pensar que durante horas no has sido dueño de ti mismo y han podido hacer contigo todo lo que han querido". Otra posible hipótesis es que algunas mujeres digan que las han drogado por no querer reconocer que han tomado alguna sustancia voluntariamente, tal y como explica Nuria Calzada, portavoz de la entidad Energy Control, que analiza la composición de drogas.

El año pasado hubo en Cataluña 665 agresiones sexuales, un 9% más que en 2013. Y en un 90% de los casos el agresor era alguien conocido de la víctima.

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Cadena SER

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