Una afición de "Primera"
Cerca de 29 mil espectadores empujaron al equipo al ascenso de categoría en una tarde inolvidable


Las Palmas de Gran Canaria
Gran Canaria fue una fiesta desde el domingo por la mañana. Cientos de aficionados se reunieron en los terrenos del antiguo Estadio Insular para realizar una concentración con una simbólica marcha hacia el nuevo feudo de la UD Las Palmas. Era el primer gesto de una jornada irrepetible. El recibimiento que tuvo la guagua del equipo, con miles de hinchas animando a los de Paco Herrera, fue sin lugar a dudas el primer paso para conseguir contrarrestar la ventaja emocional que traía el Zaragoza con el 3 -1 de la ida.
A partir de ahí, la imagen de casi 29 mil espectadores, todos vestidos de amarillo, uniformó un sentimiento que impulsó a los jugadores de la UD a lograr la remontada. Era una cuestión de tiempo. Ningún reproche sobre los fallos de los futbolistas. Todo era aliento para embridar el partido más difícil de la temporada. Y Las Palmas no falló. Primero Roque en la primera parte y luego Araujo en el segundo tiempo, abrocharon el resultado necesario para lograr el objetivo del ascenso.
Con el pasaporte a la Primera División en el bolsillo, afición y equipo fueron un sólo espíritu en el Estadio de Gran Canaria, donde se vivieron las primeras celebraciones. Posteriormente, la guagua del ascenso, imagen que no se veía en Gran Canaria desde hacía quince años, volvía a recorrer las calles repletas de miles de seguidores amarillos que coreaban con entusiasmo a sus héroes. La Plaza de España y el Parque Santa Catalina fueron los puntos de encuentro en una noche que se prolongó hasta las dos de la madrugada. Gran Canaria celebraba de esta manera su regreso a Primera División.




