No era peregrina: era policía
Una agente camuflada idenfica al hombre que acosaba a las caminantes
Santiago de Compostela
Hacía días que la policía local de Ames, un municipio limítrofe con Santiago, recibía denuncias sobre un individuo que realizaba actos obscenos y exhibicionistas ante las peregrinas que recorrían el tramo del Camino de Fisterra conocido como Mar de Ovellas; tenían incluso una descripción del hombre.
Así que una agente decidió camuflarse como si fuese una peregrina y, custodiada a una distancia prudencial por dos compañeros, echarse al camino. No tardó mucho en localizarlo. A un kilómetro de la salida se lo encontró y allí mismo lo informó de las consecuencias que podrían suponer esos compartamientos, sobre todo, cuando se realizan ante personas con discapacidad.
"Parece un guión de película", admite el alcalde, José Miñones. "Ese Camino es algo que queremos potenciar y, lo primero, es la seguridad. Atajar ese problema de raíz es algo que necesitábamos y por eso lo hemos hecho público: para que se sepa que ahí estamos".




