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El NO a Sarver provoca una guerra civil

El Presidente, Quico Catalán, se defiende de las críticas: "Soy demasiado buena persona y puedo mirar a los ojos a todos los patronos". El SAM contacta con Sarver para que no tire la toalla y pone a su disposición sus acciones. Dimite el vicepresidente Tomás Pérez.

GRA424. VALENCIA 28/07/2015.- El presidente del Levante UD, Quico Catalán, durante la rueda de prensa en la que ha anunciado el rechazo a la oferta de compra del club realizada por el magnate estadounidense Robert Sarver. EFE/Miguel Angel Polo / ()

Lejos de olvidar la no venta del club a Robert Sarver, ese no ha desatado posiciones muy contrarias a la forma de llevar el proceso por parte del presidente Quico Catalán y se ha líado parda.

El sindicato de accionistas minoriarios (SAM), a través de Enrique Grima, que fue uno de los cinco miembros de la comisión que negoció con Robert Sarver en el inicio del proceso, ha contactado con el empresario norteamericano para que no tire todavía la toalla y han puesto a su disposición todas sus acciones. El SAM presentará su dimisión como patrono de la Fundación con la intención de que de esta forma haya que convocar una Junta General en la que nombrar nuevos patronos. Los accionistas minoritarios también exigen la dimisión de los patronos Ramón Vilar y Pedro Catalán al entender que el primero faltó al respeto a Presidente de la Fundación, José Manuel Fuertes, y que el segundo tildó de "asamblea bolivariana" la celebrada el lunes en el Ateneo Marítimo.

Además, esta tarde ha dimitido el Vicepresidente del club, Tomás Pérez, y a las siete ha tenido lugar una rueda de prensa del Presidente, Quico Catalán, tratando de limpiar su imagen, muy dañada desde el martes cuando en la votación clave de la Fundación, él votó no a la venta a Robert Sarver para sorpresa de muchos e indignación de otros tantos.

"Ahora de repente parece que la familia Catalán es quien manda en el Levante y no es justo. Se me está dando más poder del que creo que tengo, yo levanté mi mano, no por trece personas. Yo levanté mi mano: un voto. Ni mi familia ni yo tenemos ocho votos. Faltaban ocho votos para que saliese la otra opción -la venta-", dijo en rueda de prensa el presidente del Levante. "Cuando una persona toma decisiones desde el pleno convencimiento lo que me siento es muy fuerte. Soy leal, voy de frente. Mi error es que no he condicionado -la venta-. Yo me siento muy fuerte, más que nunca. Y creo que soy demasaido bueno, que he sido demasiado honesto, que he sido demasiado buena persona, pero te puedo garantizar que a todas las personas del patronato yo les puedo mirar a los ojos, absolutamente a todos".

 

 

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