Toreo del caro
El Juli y Miguel Ángel Perera salieron a hombros con dos orejas cada uno. Por su parte, Alejandro Talavante que completaba la terna abandonó a pie el coso tras cosechar una oreja en su primero y ovación con saludos tras fuerte petición de oreja en el que cerraba plaza

GRA325. CUENCA. 22082015.- El diestro Julián López "El Juli", triunfador de la tarde, con uno de sus toros durante el primer festejo taurino de la Feria de San Julián que se celebra esta tarde en Cuenca. EFESantiago Torralba / Santiago Torralba (EFE)

Castilla-La Mancha
Recibió El Juli a su primero, con buenos lances a la verónica, buscando el acople ante el toro con mucha movilidad, pero que adolecía de clase, y nunca acabó de someterse ante la franela. Puso el de Velilla, todo de su parte para ahormarlo y sacar fruto de un pozo que no tenía agua. Anduvo, como de costumbre, certero con la tizona, lo que le sirvió para saludar al respetable.
Pero la mejor versión de Julián, llegaría después, en el segundo de su lote. Saltaba “Lorito”, herrado con el número 3, que dio un peso de 554 kg. y nacido en 07/11, que al igual que dejó una muy buena impresión de salida, fue despedido dándole la vuelta al ruedo y entre ovaciones. Faenón. Una vez más, Julián y Daniel, Daniel y Julián; y es que se conocen tanto ambos, que lo raro sería un resultado diferente. Toreo desmayado de El Juli, con mano baja, y arrastrando la panza de la muleta por el suelo, en series de un gran pellizco. Faena de acople entre ambos, en la que el toro arrastraba el hocico haciendo surcos y el torero aprovechando la embestida y desbordando la hondura. No desmereció la rúbrica. Dos orejas
Perera en su primer turno abrió el marcador. Buen tranco planteó el burel, aunque se acabó demasiado pronto. Buscó el de La Puebla del Prior largura y pulcritud en el trasteo, hizo faena hasta que el toro se apagó. Fue entonces el momento de variar la línea de la faena y turno para meterse entre los pitones y sacarlos de uno en uno tirando mucho y apostando más. Demoró en caer “Escondido”, por lo que la faena se saldó con un apéndice, quien sabe si de haber doblado pronto, el balance hubiera sido otro.
El quinto salió y se descordó, por lo que volvió a corrales y en su lugar saltó el sobrero, del hierro titular también. Resultó noble el BIS, por lo que Perera, no desaprovechó la oportunidad y quitó por chicuelinas y empezó con cambiados por la espalda. En el tramo final, volvió el extremeño a meterse ente los pitones. Tiró el estoque y alternó luquesinas y circulares dejándose llegar muy cerca al animal, lo que sirvió de chispa en la caldera conquense y ni siquiera un feo metisaca hizo al público aminorar la petición. Oreja, que le sirvió para acompañar a El Juli por la puerta grande de Cuenca.
Vistoso y templado el saludo de Alejandro Talavante al serio que hizo tercero. Fresco de ideas y muy variado, comenzó por ayudados por alto y rayó a muy alto nivel sobre todo por el pitón izquierdo con muletazos de bella facturas muy vertical de planta, pitón que explotó con unos bellísimos naturales a pies juntos para el epílogo. A pesar de la condición del burel que impidió que la faena tomase un mayor vuelo, vio recompensada su labor al cortar una oreja.
Cerró plaza “Niñero”, Talavante dejó detalles con el capote y brindó al público como muestra de su predisposición, y trató de buscar el acople que volvió a conseguirse a zurdas. Trasteo meritorio que el público quiso premiar; petición que de forma inexplicable no atendió el presidente lo que le valió ser abroncado. Quedó pues el balance en ovación tras petición y bronca al palco.
CUENCA. Primera de abono. Tres cuartos de entrada. Se lidiaron seis toros de Daniel Ruiz, uno de ellos como sobrero (5º bis), bien presentados, nobles y colaboradores en líneas generales. Destacó el gran cuarto, de nombre Lorito, y herrado con el Nº 3, al que El Juli cortó las dos orejas y que premiado con la vuelta al ruedo.
El Juli: ovación con saludos y dos orejas.
Miguel Ángel Perera: oreja tras aviso y oreja.
Alejandro Talavante: oreja tras aviso y ovación con saludos con fuerte petición de oreja.




