Pastora Galván reivindica sus raíces en Moratana


Sevilla
Buscando las raíces, nuestra parte mora y gitana, esta bailaora sevillana se inventó Moratana, lo que une lo árabe y lo flamenco. Con ella se resume la herencia colectiva, de lo bueno y de lo malo, del dolor y la persecución, de las ganas de vivir. Convertida en sultana y gitana, Pastora lo hace como sabe: bailando y esta vez contando con el apoyo de un bailaor que lo ha demostrado todo: Rubén Olmo.
También la bailaora contará con una guitarra referente en el actual flamenco, Pedro Sierra. Un toque que facilitará el desarrollo de una historia común.
Moratana esta noche a las 10, en la Torre de Don Fadrique




