Dos años de cárcel para Catalina Julve
La Audiencia de Palma considera probado que la ex consellera insular de UM se saltó las normas de contratación pública para beneficiar a amigos y empresas próximas al partido
Palma de Mallorca
La Audiencia de Palma ha condenado a la ex portavoz de Unió Mallorquina y exconsellera insular de Medio Ambiente, Catalina Julve a dos años de cárcel por fraude a la administración y prevaricación en el caso Cloaca. Una causa donde se ha juzgado la adquisición irregular de 4.300 sillas de plástico para el Consell de Mallorca -de las que no existe constancia- por más de 575.000 euros públicos y la adjudicación de unos trabajos de control del servicio de recogida selectiva de residuos que nunca se llevaron a cabo.
La condena a Julve, para quien Anticorrupción pedía 7 años de cárcel, se refiere solo a parte de los contratos de cuyo amaño estaba acusada. En cuanto al control y seguimiento caso de la recogida selectiva, ha sido absuelta de las imputaciones de malversación, prevaricación y fraude.
Julve tiene previsto recurrir en casación ante el Tribunal Supremo según han señalado fuentes de su defensa a Europa Press.
En esta sentencia hecha pública hoy, la Audiencia condena también a medio año de cárcel a Coloma Castañer, la que fuera secretaria técnica del departamento insular de Cooperación Local. Ha sido condenada por un delito de fraude a la administración en concurso con prevaricación.
La Sala considera probado que Julve y Castañer actuaron con el fin de beneficiar a amigos y empresas próximas a miembros destacados de UM y se concertaron con los otros dos empresarios condenados.
Según el tribunal, el plan para favorecer a las dos empresas se hizo con desprecio total de las normas administrativas y legales de contratación pública. Añade que el interés último no era dotar a los municipios sino adjudicar contratos en condiciones favorables a los correligionarios.
Por último, los empresarios Miguel Rullán y Simón Galmés han sido condenados como autores de fraude y cooperadores en delitos de prevaricación a nueve y seis meses de prisión. Un tercer empresario, César García ha resultado absuelto.




