He dejado de creer en casi todo
Basta observar desde la distancia una semana para dejar de creer en casi todo

- He dejado de creer en el programa de actividades de la Noche en Blanco, porque pocas cosas acabaron siendo como estaban previstas.
- He dejado de creer en la hora que marca mi reloj, porque cambia caprichosamente sin motivo aparente que lo justifique.
- He dejado de creer en las maldiciones y malas estrellas, ante la reacción unánime de crítica y público al ilusionante regreso de los 091.
- He dejado de creer en que pago según consumo cuando me llega el recibo de la luz, donde he consumido 1,28 y pago más de 41 €.
- He dejado de creer en las bondades del libre mercado, cuando me entero que Amancio Ortega es el más rico del mundo gracias a los salarios que paga en los países que los paga.
- He dejado de creer en la inocencia del Alcalde de Granada, cuando señala como causa de sus males al propio Gobierno de Madrid, tan del PP como él.
- He dejado de creer en las banderas, desde que los muy catalanistas y los muy españolistas las lanzan al viento para tapar sus vergüenzas.
- He dejado de creer en las posibilidades de Granada, desde que los ejes Sevilla-Málaga se expanden hasta Córdoba ante nuestra indiferencia.




