Empate con sabor amargo
Mojica, que firmó un gran gol en el 62', falló un penalti en el descuento. Kepa que erró ante Quique en el que abría la cuenta, paró una pena máxima a Chuli. Al final tablas justas en un partido sin calidad pero entretenido. Manu Del Moral salió lesionado
Valladolid
Almería y Valladolid demostraron ayer por qué están donde están, en un partido de muy poca calidad, en el que, eso sí, ocurrieron cosas para que el aficionado estuviera entretenido.
Dos nombres propios: el de Mojica, que marcó un excelente gol en el 62' de juego en una jugada que el equipo de Portugal inició en su campo con la única subida de Chica en todo el partido; pero que erró, al enviar a las manos de Casto, el claro penalti cometido sobre Silva en el descuento, lo que hubiera supuesto una victoria muy importante para el ánimo general. El otro nombre propio de la tarde fue el de Kepa. El portero, seguro durante todo el partido, falló estrepitosamente en el control tras una cesión de Hermoso, que el vallisoletano Quique aprovechó para adelantar a su equipo en el inicio de la segunda parte. Después el guardameta salvó al Valladolid del 2-1, con dos paradas consecutivas en la misma jugada en la que Timor acaba cometiendo un claro penalti, que finalmente detuvo a Chuli cuando el partido rondaba la media hora de la segunda mitad. Héroes y villanos en 90 minutos.
Del resto se puede destacar poco. No hubo fútbol. Ni Tiba ni Del Moral (que salió lesionado) clarificaron el juego ofensivo de un Valladolid que mejoró levemente y que, a pesar de que a punto estuvo de llevarse la victoria, está obligado a mantenerse preocupado por su nivel de rendimiento.




