Culminada en Madrid y Guadalajara la operación contra la droga iniciada en Delicias
A los 13 dominicanos detenidos en Valladolid se suman otros cinco y el desmantelamiento de un laboratorio. La droga aprehendida hubiera tenido un valor en el mercado de 125.000 euros

Ministerio del Interior

Valladolid
Veinte días después de la redada que acabó en Valladolid con la detención de 13 personas de un clan dominicano dedicado al narcotráfico, la Policía Nacional y la Guardia Civil, que habían desarrollado conjuntamente esta operación, dieron por finalizado el dispositivo con el arresto de cinco delincuentes más y el desmantelamiento de un laboratorio.
En Valladolid los registros se centraron en domicilios ubicados fundamentalmente en el barrio Delicias y en un bar de la calle Embajadores.
La denominada operación "Roava"emprendida en Valladolid, según el Ministerio del Interior, ha supuesto "la liquidación de una organización criminal" y la continuación de las investigaciones en otros puntos del país. El resultado ha sido la detención de cinco personas más en Madrid y Guadalajara, con la aprehensión de una cantidad "muy importante de droga", (cocaína de gran pureza y hachís), sustancia de corte, utensilios para su tratamiento (incluida una prensa), dinero, móviles, etc., y desmantelando un laboratorio de cocaína ubicado en un garaje de un chalet de Guadalajara.
Las fuerzas de Seguridad del Estado prosiguieron las pesquisas "al tener constancia de que gente relacionada con la organización desarticulada tenía vinculación con países centroamericanos". Un paquete postal enviado desde la frontera de Ecuador con Colombia fue la prueba definitiva para descubrir el modus operandi de los narcotraficantes:
"Tras la apertura del paquete en sede judicial se incautaron dos botellas de plástico conteniendo líquido y hojas de eucalipto, que una vez analizada daba incluso negativo a las pruebas del narcotest.
El destinatario recibía la droga por paquete postal, camuflada y disuelta en líquido. Este a su vez se la daba a otra persona de origen colombiano, domiciliado en un chalet de Guadalajara, quien tenía un “laboratorio” en el garaje, para transformar la sustancia en droga.
Una vez analizado en profundidad se verificó que se trataba de cocaína líquida, (la cocaína es una sustancia soluble, lo que permite su traslado de forma oculta, “disfrazada”, dándole un aspecto casi imperceptible a los controles policiales)."
La droga aprehendida (más de 4 kilos de cocaína y 6 de hachís) hubiera alcanzado en el mercado, una vez cortada y tratada, 96.000 euros la cocaína y 30.000 el hachís.




