Esperando el regalo de Reyes

Alicante
¡Qué duro es ser herculano¡ En el día más bonito de todo el año, en el que la Noche de Reyes se convierte es un escenario de enorme ilusión, los hogares de los herculanos de toda la vida viven esta jornada con cierta tristeza pero con un hilito de Esperanza. Se irán a la cama deseando que los Reyes Magos les traigan ese regalo que tanto necesitan: ¡un nueve¡ pero, por lo que sabemos, mañana cuando nos levantemos y vayamos corriendo al Belén de cada casa para abrir los regalos descubriremos que las cajas contienen otros regalos : que si un buen banda ofensivo, que si un mediocentro con llegada, que si un buen pivote defensivo sub-23 ... pero del regalo escrito en la carta a sus Majestades de Oriente no sabremos nada de nada.
Toda la gente del mundo del fútbol va a hablar bien de Javi Flores, de Alvarito y de Vivancos. Son buenos jugadores. Y en algún caso mejoran lo que hay actualmente en la plantilla. Pero lo que nadie puede negar es que no eran posiciones prioritarias. La necesidad del "nueve" en el Hércules es acuciante. Primero por la escasa rentabilidad de los dos delanteros que teníamos. Segundo porque Portillo confirmó su retirada y tercero porque para el próximo partido estamos sin un nueve específico tras la expulsión de Mariano el pasado domingo.
Es tal la racanería goleadora de los delanteros que hay recordar que los dos goles contra el modestísimo Llosetense fueron conseguidos por el central Rojas y el lateral Rafita. La capacidad goleadora de la parte ofensiva del Hércules es preocupante porque sin gol no hay ascenso. Y encima es triste que el mejor jugador del partido fuera el incombustible Paco Peña. Esta afirmación dice muy poco de cómo está confeccionada la plantilla.
Para colmo, la desilusión se incrementa cuando vemos que gente cabal y trabajadora también está fallando. Me refiero al mister, Manolo Herrero, cuya línea de trabajo seria permitía tener algo de confianza en el futuro. Pero el pasado domingo no convenció ni su alineación, ni su planteamiento, ni el juego desarrollado por el equipo... y mucho menos el resultado conseguido. La gestión del mercado de enero, con altas y salidas no se está gestionando bien en las oficinas y en el vestuario. Y esto se traslada al juego del Hércules.
Por todo ello Pedro, te confieso que estoy desilusionado. Y me doy cuenta que el problema no es futbolístico. Es más bien un problema cultural. La ilusión que puedo tener en los Reyes Magos no coincide, para nada, con la tradición de las personas que mal dirigen deportivamente al club. Mientras mi pensamiento va hacia Melchor, Gaspar y Baltasar; ellos, los vascos, solo piensan en el "Olentzero" que es quien trae regalo a los niños... y tiene bemoles que aquí nos quieran dar ilusión gente que cree que los regalos los trae un carbonero. Pues lo dicho Pedro... el carbón para ellos. Yo sigo queriendo culturalmente que los regalos me los traigan los Reyes Magos. Y si puede ser un nueve ¡mejor!




