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Domingo, 19 de Enero de 2020

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“Los Reyes son los padres”

En su novena columna, Manu Sánchez,comenta las recientes polémicas sobre la presencia de Reinas Magas en las Cabalgatas. Mucha gente enfadada y mucha pamplina.

Queridos Reyes Magos:

Los Reyes son los padres… eso me dijo un amigo del cole… tenía yo 6 años y no se lo perdonaré jamás, jamás. Algo matemáticamente imposible, porque los Reyes sois 3 y los padres son 2, y yo, creo en las matemáticas y en vosotros desde que era un chiquillo.

Por fin el país discute de cuestiones importantes, y no de tonterías como el paro, la gobernabilidad, la corrupción o el hambre. Por fin se habla de si venís bien o mal vestidos. Ya sois las Pedroches de Oriente. Y es que ya mismo nos daremos cuenta de que esto de quién representa a quién y cómo es tan importante que yo hasta haría elecciones para elegir a los Reyes…magos por supuesto. Los otros verás que chasco esas dos infantas cuando se den cuenta de que su madre presentaba el parte y no es una reina de verdad, que tienen una tía que todavía cree en el Ratoncito Pérez y otra que se queda los regalos de otros niños. Urdangarín que te estaban viendo los reyes.

¡Qué de gente enfadada! ¡Qué de pamplinas! ¿A qué edad dejan de preocuparles a algunos nuestras ilusiones?, porque hay muchos como locos con las de los niños y muy sudándosela las de los mayores. Que la mejor forma de que los niños y niñas sigan creyendo en los Reyes es que papá y mamá tengan trabajo y puedan mandaros las cartas con la tranquilidad de que cumpliréis. Que una Play a tiempo hace milagros.

Este año se ha hablado mucho sobre ustedes y hasta sobre vuestras señoras. Muchos se han enfadado por haber visto a las Reinas Magas, y es que por aquí la realeza nos tiene más acostumbrados a que las reinas se queden en casa, y los que salen a la calle son los Reyes, con sus Corinas, haciéndoles de pajas.

No perdonaré jamás, jamás a los que no creen en vosotros, a los que van a comprar regalos con los niños de la mano, a los que no os esperan y se dan vuestros presentes una semana antes, a los que os gritan en las cabalgatas por el nombre de un famoso, a los impertinentes que lloran porque ese no era el incienso que querían o esa mirra no es de marca, a los que sacan banderas reduciendo la majestuosidad a un ultra pintado, a los que os atacan por hacer política y a los peores…los que solo os defienden por hacer política, a los que son de Papa Noel porque se aprovechan más los juguetes, jamás, jamás perdonaré a los que piden en sus cartas como si no hubiese más niños, jamás a los que se quitan las barbas porque dan calor, a los que guardan el gran secreto hasta el último momento pero luego cuentan a voces que han ido a siete sitios porque en ninguno lo había y a los peores de todos…los que van de negro sin llegar ni a mulato y no se pintan ni la calva.

Yo creo en vosotros, esos hombres cultos, sabios que Mateo escribió en hebreo como magus y el Papa León I convirtió en Reyes sin preguntar, creo en vosotros, en los de toda la vida, aunque Baltasar hasta el siglo XIV no fuera negro, aunque vuestros nombres no aparezcan por primera vez hasta el siglo VI en Ravena, y aunque para los rusos seáis 4, en Armenia armenios 12 y por lo copto 60, que ni lo veo tan por lo copto ni me imagino esa cabalgata teniendo que empezar el 3 de octubre.

Dejémonos ya de pajes mentales y disfrutemos de vosotros como lo que sois, todo lo contrario a una gran mentira que retrasar a los inocentes, si no la gran ilusión. La magia de ver como por un día los unos piensan en los otros. Creo que sois los únicos que conseguís el espejismo de que la Humanidad esté a la altura de que lo es. Que ya hace mucho que en mi pueblo fue Rey Mago Teresa Rabal, la Tía del Peña, y la hija de Paco Sánchez. Creo que tenéis derecho a ser horteras, aunque reconozco que en Madrid os habéis colado de chuflas.

Que la magia también tiene sus límites: conmigo muchas veces, sabéis donde vivo, lo que quiero, como lo quiero, y hasta entrar en mi casa… y después os equivocáis en la talla.

Pero os perdono, porque creo en vosotros y eso no lo cambiará nadie, ni los alcaldes protagonistones, ni los adultos enfadados, ni los niños cabrones que tiran a dar en la cabalgata. Y sobre todo creo que nunca tendré cartas suficientes para agradeceros el acto de amor más hermoso que he vivido jamás… cuando descubrí y entendí que lo verdaderamente mágico e increíble no es que los reyes sean los padres… si no que los padres… son los Reyes.

Fdo: Un niño que intenta ser bueno porque sabe que lo estáis mirando, y que cree en Melchor, Gaspar y Baltasar, que no son los tres tíos disfrazados de Madrid, porque los de verdad salen en Dos Hermanas.

 

 

 

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