El Cádiz lucha contra su propia historia
El equipo cadista, con el nuevo formato de ascenso, sólo queda primero o cuarto en la tabla

Un once del Cádiz esta temporada en Carranza / Cadena SER

Cádiz
Luchar para que la historia no se repita. Eso es lo que el plantel del Cádiz tiene que intentar para no repetir la historia de los últimos veinte años. Los amarillos, desde que está el nuevo formato de promoción de ascenso, han terminado la liga en dos posiciones. O líderes o clasificados por los pelos, es decir, como cuartos.
En las últimas veinte temporadas ha jugador 8 fases de ascensos. Las tres primeras con el formato de liguilla y sólo en la 97-98, con Ramón Blanco como entrenador, se logró jugar la fase de ascenso terminando la liga regular como tercer clasificado. Esa famosa liguilla en la que los amarillos se midieron a los filiales de Real Madrid y Barcelona, acabó con los huesos de los de Muñoz en Segunda B.
La siguiente liguilla, en la 2000-2001, se jugó tras acabar como campeón de Liga. Orúe estaba en el banquillo y en una temporada repleta de contratiempos y una plantilla plagada de canteranos y veteranos no lograron el ascenso, un gol separó a los cadistas de la gloria.
Curiosamente el primer año, que se acabó cuarto, tras un largo periplo por Segunda B se consiguió el ascenso. Jose González en el banquillo y el ascenso en Las Palmas, en la 2002-2003, fue el principio de la última época gloriosa de los cadistas, tocando la Primera División en pocos años.
Tras volver a Segunda División B, Javi Gracia logró tocar el cielo. En su primera temporada dejó al equipo campeón y consiguió ascender en Irún. A la primera todo. Sería la primera y única vez que se consiguiera ese resultado desde que se implantó el formato de play-off. Los cadistas debutaban en ese formato de ascenso y lo hacían por la puerta grande.
La siguiente promoción de ascenso fue dos temporadas más tarde. Tras descender de Segunda, de nuevo Jose González, metió al equipo en 'liguilla', acabó cuarto en la clasificación tras compartir el primer tercio de liga con Vidákovic. Fracaso en Miranda.
Al año siguiente seguía Jose en el banquillo. El gaditano hizo al equipo campeón de Liga, pero tras caer en la primera eliminatoria frente al Real Madrid, no pudo ascender en la última ronda frente al Lugo.
Dos años más tarde, en la 13-14, Calderón terminó la liga cuarto, otra vez por los pelos, y a la primera eliminatoria el equipo se quedó fuera.
La última, la temporada pasada, el equipo acabó campeón y la historia de Oviedo y Bilbao es de sobra conocida.
Ahora los de Claudio tienen hasta el final del campeonato para tratar de evitar quedar en la cuarta posición. Conseguir el liderato parace una quimera y una presión demasiado elevada para el estado actual de la plantilla, pero terminar en la segunda o tercera posición sí que parece una meta bastante más real para estos jugadores.




