A por la tranquilidad definitiva
El Eibar encara la visita al Coliseum Alfonso Pérez de este viernes con la idea fija de volver a ganar cinco jornadas después ante un rival directo y, con 40 puntos, sellar su permanencia en Primera

El técnico del Eibar, José Luis Mendilibar, durante el encuentro contra el Rayo / Paco Campos (EFE)

Eibar
El Eibar busca la tranquilidad definitiva. Y la puede encontrar esta semana, con su visita al campo del Getafe, el Coliseum Alfonso Pérez. Porque visita a un rival que está en muchas complicaciones en la parte baja y que apenas ha sumado dos puntos dos últimos 27 en juego. El equipo de Eescribá se desangra y el equipo armero quiere hacer sangre para finiquitar de una evez por todas su permanencia. Porque sumaría 40 puntos, con los que ya es seguro que esta temporada no se pierde la categoría.
Lo cierto es que el equpo armero lleva instalado en la tranquilidad desde hace varias semanas. Desde que pasara la línea de los 35 puntos, los que la pasada campaña le llevaron a Segunda división, el Eibar no ha vuelto a sumar con la regularidad que lo hacía en la primera vuelta. De hecho, acumular ahora mismo cinco jornadas seguidas sin ganar, aunque en Vallecas logró cortar de raíz la pésima racha que llevaba de cuatro derrotas consecutivas. Algo es algo. Un punto en el que apoyarse para, con 37 puntos, alcanzar la cifra mágica de los 40 puntos y respirar del todo aliviado.
En Eibar saben desde hace tiempo que sólo una hecatombe les llevaría a repetir el error de la pésima segunda vuelta del curso pasado. Y están tranquilos, pero quieren seguir peleando hasta el final, hasta lograr el número de puntos necesario para no descender. Quizá, llevar tantos puntos les hizo bajar un poco la tensión y entrar en una mala racha, que les ha alejado del sueño de luchar por los puestos europeos hasta el final, porque de estar sexto destacado a ocupar ahora la octava plaza a ocho puntos del séptimo clasificado.
En esa dinámica seguramente también ha influído la plaga de lesiones que ha sufrido en los dos últimos meses la plantilla armera, que en Vallecas se encontró con siete futbolistas de la primera plantilla lesionados o fuera por otra circunstancia, y Mendilibar tuvo que acabar el partido echando mano de dos chavales del filial. Sin Keko Gontán, Jota Pelteiro, Luna, Ekiza, Lillo, Pantic (lesionado en el calentamiento) y Saúl Berjón (que se tuvo que marchar de la concentración por el fallecimiento de su padre), el Eibar pierde fuelle, y el entrenador de Zaldivar no puede jugar con las variantes que desea (en Vallecas Adrían tuvo que jugar escorado a la derecha, posición en la que sufre, una posicion que iba a ocupar Berjón). A ver si esta semana puee recuperar a Keko para el partido de la tranquilidad, la que busca en Getafe contra un rival directo.

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




