Acojone
Llegados a este punto, si hay que ir a elecciones, se va. Pero, ¿por qué hemos de soportar otra campaña?

Palma de Mallorca
¿Saben aquel del cura vasco apocalíptico? Aquel capellán de sermón atronador que vociferaba a sus feligreses desde el púlpito, llamándoles pecadores e invitándoles a arrepentirse, so pena de quemarse vivos en el infierno y ser devorados por Lucifer. Lo hacía con tal convencimiento que un día un feligrés le tuvo que decir: "señor cura, si hay que ir al infierno, se va, pero no nos acojone".
Miren ustedes, llegados hasta punto, si hay que ir a elecciones, se va. Pero, ¿por qué hemos de soportar otra campaña? Sabemos quienes son, qué ofrecen y también que son incapaces de ponerse de acuerdo. Y me da igual el dinero que cuestan los comicios. Vale, a nadie le gusta pagar dos veces por lo mismo, pero también es verdad que dos generaciones de españoles se ahorraron una pasta en elecciones durante cuarenta años y no fueron mucho más felices que nosotros, aunque algunos todavía no lo sepan.
¿Campaña, para qué? No es por el dinero, insisto. Ni tampoco por no votar. Hay que hacerlo. Yo quiero ir a votar y no me van a quitar las ganas cuatro políticos cortos de miras. Votemos, pero si puede ser, mañana mismo. Y por favor, ahorrémonos el rídiculo diario hasta el 26 de junio.

Cadena SER

Cadena SER
Si hay que ir a elecciones, se va. Pero no nos acojonen.




