El Consell de Govern aprueba un paquete de ayudas sociales de más de 7 millones
La subvención más elevada prevé beneficiar a unas 4.500 personas vulnerables

Cadena SER

Palma de Mallorca
El Consell de Govern ha dado luz verde a una serie de ayudas para colectivos vulnerables que superan los 7 millones de euros.
Se han autorizado cuatro subvenciones de un total de 6 millones de euros para programas de inserción laboral y poder atender a unas 4.500 personas y que el 20 por ciento de los beneficiarios acabe con un contrato de trabajo.
El programa está subvencionado al 50 por ciento por el Fondo Social Europeo, por lo que el Govern aporta 3 millones de euros. Pilar Costa es la portavoz del Ejecutivo.
El dinero se divide en 26 entidades sociales. Entre las que reciben más de medio millón de euros destacan la Cooperativa Jovent, Grup d'educadors de carrer i treball amb menors, la Fundació Amadip Esment y la Fundació Deixalles.
Por otro lado, el Consell de Govern dará continuidad durante este año con los programas de inserción laboral con la renovación del contrato con el Servicio de Empleo de Baleares, al SOIB, por un valor de 355 mil euros. La intención es poder ayudar a unas 1.200 personas.
Por último, el Ejecutivo destinará algo más de 600 mil euros para el servicio de ayuda a domicilio para personas con dependencia en Ibiza hasta el 2017. Y también se ha autorizado la convocatoria de subvenciones por 555 mil euros a entidades para los gastos en la atención a personas con discapacidad por enfermedad mental grave en Baleares.
CASO ROCAMAR
En tribunales, el Govern ya ha firmado esta semana la resolución para que la abogacía de la comunidad se persone en el caso Rocamar con el objetivo de recuperar los fondos presuntamente malversados.
Así lo ha anunciado la portavoz del Govern, Pilar Costa, quien explica que la intención del Ejecutivo es defender el interés general en caso de que se haya producido una malversación de caudales públicos.
Hay que recordar que la causa investiga las presuntas irregularidades en la compra del solar del antiguo hotel Rocamar, en el Puerto de Sóller, por el que se habría pagado un sobrecoste de unos 700 mil euros.




