Los carteristas del policía local
El comportamiento del agente palmesano encarcelado por amparar y orientar presuntamente a los carteristas solo le afecta a él mismo, y puede que sea excepcional. Con todo, se precisa una atmósfera de cuerpo muy degradada para que esta conducta prolifere sin mecanismos de corrección.

'La línea roja' con Matías Vallés 10-05-2016
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Palma de Mallorca
La corrupción está en los detalles. La sentencia del 'caso Scala' ocupa seiscientos folios, pero la sintetizamos en una lata de Cola Cao con 300 mil euros en su interior.
También la trama mafiosa de la Policía Local de Palma se propaga a decenas de agentes y centenares de intervenciones policiales corruptas. Sin embargo, nos ha golpeado con el caso de los carteristas rumanos que entregaban una parte de sus ganancias al agente municipal que dirigía sus robos, según el juez instructor.
Se lo cuento hoy porque este asunto fue tratado ayer en profundidad en 'El programa de Ana Rosa'. Mallorca vuelve a interpretarse a escala nacional como un caso de corrupción a primera vista.
El comportamiento del agente palmesano encarcelado por amparar y orientar presuntamente a los carteristas solo le afecta a él mismo, y puede que sea excepcional. Con todo, se precisa una atmósfera de cuerpo muy degradada para que esta conducta prolifere sin mecanismos de corrección.
Ahora comprobamos además que la mafia de la Policía Local se convierte en un instrumento contra la sacrosanta imagen de Mallorca. Curiosamente, los empresarios turísticos no han denunciado el daño reputacional causado por los policías o los restauradores corruptos, hermanados en la base.
Los Governs de Matas y Bauzá eran expertos en medir y exagerar el impacto publicitario de sus medidas huecas. En cambio, la única respuesta a los carteristas del policía local ha sido la resignación.




