Andrés Lloréns y el dolo
Y ese es el problema o la preocupación del exvicealcalde, si hubo malicia o no en su actuación

La Columna de Carlos Arcaya | Andrés Lloréns y el dolo | 07/06/2016
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Alicante
Uno de mis exjefes más valiosos, al empezar a conocernos, cuando discutíamos me decía que no hiciera esgrima verbal. Vamos, que no me opusiera con palabras a sus argumentos, que dialogáramos. Luego entendió -además de valioso era inteligente- que esa no era mi intención.

La Columna de Carlos Arcaya / Cadena SER

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Y en este caso, tampoco lo es.
Eso sí, no les negaré que me gusta jugar con las palabras y una que me gusta especialmente es dolo o doloso.
Si vamos al diccionario, entre sus acepciones, por dolo se entiende voluntad deliberada de cometer un delito a sabiendas de su ilegalidad; o en términos jurídicos, voluntad maliciosa de engañar a alguien, de causar un daño o de incumplir una obligación contraída. Hay dolos buenos, dolos eventuales, dolos malos y también se puede poner dolo en algo.
Y ese es el problema o la preocupación de Andrés Llorens, si hubo malicia o no en su actuación. Todo lo demás, lo del tiempo transcurrido o la persecución política no deja de ser un dolo, o sea, una simulación del exvicealcalde.

Carlos Arcaya
Licenciado en Ciencias de la Información por la EHU-UPV. Redactor de Radio Alicante desde 1992, antes...




