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Jueves, 12 de Diciembre de 2019

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El Ayuntamiento pretende prohibir los botellones dentro de los pisos

La concejala de Seguridad, Raquel Ruz, ha anunciado que el equipo de Gobierno quiere modificar una ordenanza para evitar esta práctica. Los dueños deberán identificar a los inquilinos

Botellón celebrado en las inmediaciones del botellódromo de Granada. /

El Ayuntamiento de Granada modificará la Ordenanza de la Convivencia para que los propietarios de pisos alquilados aparezcan como responsables civiles subsidiarios ante cualquier perjuicio con el objetivo de evitar que el cierre del "botellódromo" dé lugar a molestias por beber en edificios.

Así lo ha adelantado la concejal de Protección Ciudadana, Raquel Ruz, antes de participar en la Junta Local de Seguridad en la que el Ayuntamiento ha ultimado con agentes de las policías Local, Nacional y Autonómica y la Guardia Civil el dispositivo especial ideado para el primer fin de semana sin "botellódromo", el único espacio hasta ahora habilitado para el consumo de alcohol en la calle.

Ruz ha explicado que trabajarán para aprobar lo antes posible una modificación de la Ordenanza de la Convivencia, que ya han adelantado al resto de partidos con representación municipal, con el objetivo de evitar que los botellones se trasladen a pisos de estudiantes e interfieran en el descanso de los vecinos.

Ha apuntado que ante una llamada por ruidos en una vivienda, la Policía Local no puede en muchas ocasiones identificar a los moradores porque no abren la puerta.

El cambio en la norma local pretende establecer a los propietarios, que obtienen ganancias por el alquiler de la vivienda, como responsables civiles subsidiarios para facilitar la identificación de las personas que generen molestias.

El dispositivo especial tras el cierre del "botellódromo", que se formaliza el 1 de septiembre y que será vallado de manera provisional, pretende disuadir de concentraciones en vías públicas para consumir alcohol, pero también se impondrán sanciones que oscilan entre los 150 y los 300 euros.

"La multa es el último recurso pero no quiere decir que no se vayan a imponer multas, apostamos por la prevención pero beber alcohol en la calle está prohibido", ha concretado Ruz, que interpreta las sanciones como una labor "a futuro" que reforzará también el control de los padres, responsables subsidiarios.

El Ayuntamiento intensificará además los controles a comercios para evitar la venta de alcohol fuera del horario establecido y ha anunciado que aplicará la ley "con todo su rigor".

"Granada es la última ciudad de España con un recinto en el que se permitía beber, en el resto se ha eliminado y no ha pasado nada, las ciudades no se han venido abajo", ha considerado Ruz, que ha abogado por "devolver la dignidad a la ciudad".

El jefe de la Policía Local de Granada, José Antonio Moreno, ha recalcado que el despliegue será gradual, con controles de alcohol y drogas a conductores, y que el dispositivo extra de una veintena de agentes se amoldará a las necesidades y se prolongará en tiempo que sea necesario.

Ha recalcado que los mecanismos para evitar botellones son suficientes y ha apuntado que desde 2015 y hasta agosto de este año, la Policía ha impuesto 1.869 multas por beber en la calle, aunque el equipo anterior tramitó solo 529.

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