El enemigo no está sólo fuera
El comentario de Alberto Calleja

Palencia
Hasta hace sólo unos años daba igual lo que hiciera y cómo lo hicera: el mundo del toro llenaba las plazas, incluida la de Palencia que lucía, con orgullo, ser la de más abonados de toda Castilla y León. De unos años hacia acá hay -como nunca hubo- una fuerte corriente antitaurina: gente en contra de esta fiesta y a la vez también, gente que ha dejado de ir.
El resultado, lo hemos visto este San Antolín, es la plaza prácticamente todos los días medio llena, o medio vacía, según queramos verlo.
Incluso hay aficionados que han dejado de ir. ¿Por qué? La fiesta de los toros sigue influenciada y dominada sólo por algunos: figuras que van a todas las plazas, que llevan yendo décadas seguidas y taponan la ilusión y las ganas.
Los toros que las figuras torean pertenecen además a un mismo patrón: el que ellos, y los ganaderos que quieran seguir dando salida a sus toros han creado, un toro sin peligro, que va, viene, no molesta y apenas tiene peligro.
El mejor ejemplo es la gran figura que sólo lidia esos toros y en plazas de segunda: José Tomás. Prácticamente hoy sólo él llena... y apenas torea unas cuantas corridas al año.
Y los toros no salen en televisión que es gracias a lo que muchos se aficionaron de pequeños y luego fueron a las plazas.
Los taurinos ven, porque los hay, a sus enemigos fuera. Pero antes debieran mirar dentro... porque dentro también los hay.




