Manuel Ortiz, orgulloso cuando pasea y comprueba que sus propuestas han salido adelante
Durante 8 años ha sido presidente de la Unión Vecinal Cesaraugusta. Reconoce su larga trayectoria en el movimiento vecinal

Manuel Ortiz, en el salón de plenos / Ayuntamiento de Zaragoza

Zaragoza
Manuel Ortiz es Hijo Adoptivo porque lo único que le falta para demostrar su relación con esta ciudad es haber nacido en ella. Manolo es leonés; militar en la reserva. Pertenece al Ejército del Aire. Vino a Zaragoza destinado con la llegada de los F-18 en los años ochenta y aquí se quedó.
Siempre ha estado vinculado al tejido vecinal desde la zona que eligió él y su familia para vivir: el sector Universidad. En aquel entorno del centro de la ciudad estaba todo por hacer, aún siendo centro, y colaboró en la creación de la Asociación Arco Iris.
En el salón de plenos, durante el acto de entrega de estos reconocimientos ha remarcado que "es un honor el ser distinguido con el título de Hijo Adoptivo de la ciudad de Zaragoza". Además, se ha mostrado orgulloso de pasear por la capital aragonesa y comprobar que las aportaciones que ha hecho a través del movimiento vecinal se hacen realidad.
Y es que Manuel Ortiz, durante los últimos 27 años ha estado vinculado a la Unión Vecinal Cesaraugusta, el otro gran colectivo ciudadano de Zaragoza junto con la Federación de Barrios. Ha estado al frente de la Unión durante los últimos 8 años y ha pasado muchísimas veces por estos micrófonos para hablar de participación, ordenanzas fiscales o huelga de autobuses.
Los que lo conocen, dicen que es más necesaria que nunca su forma de actuar: poner el diálogo y la negociación por encima de todo y ofrecer siempre una propuesta razonable a la hora de afrontar cualquier asunto por espinoso que resulte. El ayuntamiento dice de Manolo Ortiz que es todo un ejemplo de cómo desde los colectivos sociales se puede ayudar a construir ciudad.




