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Lunes, 16 de Septiembre de 2019

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¿Soldaditos o votantes?

En su trigésima columna, Manu Sánchez hace una defensa de la libertad de expresión ante las críticas de Podemos a la prensa por desvelar las plusvalías que obtuvo Ramón Espinar con la venta de una VPO.

Ir a los toros es legal en España, lo noticioso e incoherente, tras dar tanta moralina, sería ver de mantilla en la Maestranza a un senador por el PACMA, o por Podemos en este caso. Que Ramón Espinar no ha ido a los toros, pero cortó oreja y rabo con la compraventa de vivienda protegida; 19.000 eurazos como él mismo ha reconocido. En pocos meses, sin habitarla, en una ciudad en la que no estaba empadronado, a la que accedió por el 15% de asignación directa, que señaló con un préstamo personal por el que no sabemos si tributó y que le dio su padre, usuario de tarjeta black y colega del que adjudicaba. Lo que viene siendo un pelotazo inmobiliario familiar de manual, un pase de puerta grande, o por seguir en términos taurinos, un gran chivatazo de “aporta y gayola” protegida, por supuesto, como manda el reglamento de la auténtica fiesta nacional: el ladrillazo, pero legal, muy legal. Porque estas cosas se hacen si el tiempo y la autoridad lo permite. Y vaya que si lo permite. Porque ir a los toros es legal en España, como ganar dinero especulando o pasarse la vida dando lecciones morales. Lo que por lo visto está prohibido es decir que esta historia de Espinar no te gusta un pelo porque eso te convierte en ‘antilagente’; fachote; desinformado; de derechas, como Cayo Lara, al que han llamado por lo mismo miserable moral y, por supuesto, en anti Podemos. Y a mi hasta ahora no me ha callado ni Prisa, ni el PP, ni el PSOE, ni Canal Sur, ni la Sexta, ni mi madre, ni Lopera; como para temerle ahora yo a la yihad wifi de Pablemos.

Me gustaba el Podemos de Espinar que hasta este momento defendía airado que “el objetivo final de la promoción de vivienda pública no es venderla”, pero me descoloca el que hoy dice que qué tiene de malo esto del libre mercado y ganar dinero cada uno comprando y vendiendo lo que le de la gana con su dinero o el que te endiñan ‘to’ tus castas -en este caso su padre, que el mío no maneja esas cantidades, cosas de trabajar, en vez de en Caja Madrid, de mecánico tornero-. El liberalismo sacado a hombros por los defensores de lo público. Pero es que dicen que lo del liberalismo es legal, como si no nos hubiésemos dado cuenta, si el cabreo viene precisamente porque creíamos algunos que erais ustedes los que nos defenderíais de eso. Que especular, dice Ramón, que no fue su objetivo, y que “no hubo beneficio, lo que hubo fue una diferencia entre el precio de compra y el de venta”, que esto es ya de enano torero, y le faltó decir que “es el piso el que elige al senador, y el senador el que se embolsica lo del piso, ¡y muchos españoles!” que traducido resulta que sí, que le ganó dinero, pero que fue sin querer. ¡¡Ole ahí!! Con dos cojones. Estocazo y hasta la bola ¡¡¡torero torero!!! De estos días que uno sale sin ganas de lucrarse y acaba volviendo del notario con 19.000 pavos. ¡Qué habilidad! ¡y sin querer! Con el trabajito que nos cuesta a la mayoría ganar dinero queriendo.

El diputado autonómico y Senador de Podemos Ramón Espinar, durante un pleno de la Asamblea Asambla de Madrid. / EFE

La semana que publiqué “Aznar es un mierda” me hicieron sentir la Pasionaria y cuando con “Socialistísima” el palo le tocó al SOE; viví entre cibermamazos y halagos. Pero hoy, por no ver bien la jugada de Espinar, te salta Twitter entero y el pajarito feliz se hace buitre carroñero. Que si el Ibex tiene a Prisa, como afirman algunos, tiene Iglesias un Twitter inquisidor donde opinar da hasta miedo. Y te atacan los esbirros presumiendo de ser nuevos con los argumentos chungos de ‘tos’ los partidos viejos. Que si un complú de la prensa, la conspiración del cielo, injerencias en lo interno, y el renovado “y tú más” que es el nuevo “es que yo menos”. Y si atacar a la prensa no pareciese lo suficientemente grave, sacan la artillería y denuncian una campaña contra la gente y el pueblo. Porque eso que quede claro, los de Pablo son la gente y el resto sólo somos zombies y lerdos. ¿No se dan cuenta de que insultando y despreciando al que no tienen ya en sus filas sólo están firmando la autocondena de haber tocado ya techo? ¿No es mejor reconocer errores humanos que atrincherarse tras la ridícula barricada de carritos de helados con los que te han ido trincando? Que a la calle no hay que tirarse, a la calle hay que tirársela, seducirla, enamorarla. ¡No le riñas a la gente! ¡no sentencies tan siniestro! ¡háblanos sin dar lecciones! ¡no eches más broncas ‘so’ sieso! Y el que no aguante los revolcones ni soporte las cornadas por vaca sagrada o por becerro, que demuestre cierta vergüenza torera y aguante los abucheos o se corte la coleta, que la plusvalía, perdón, la valía de un buen líder, no se gana ladrando en Twitter, esa se pelea en las plazas, y las orejas o el rabo, lo da el pueblo, que es soberano.

Fdo: Uno de izquierdas, que sin condiciones, sólo es del Betis, que cree que con la vivienda protegida debería estar prohibido especular, y lo grito, aunque me lleve palos, como lo gritaban Espinar y Pablo Iglesias hasta antes de ayer. Porque defiendo la libertad de expresión y que la información nunca sobra, y si hay que luchar por alguna, siempre es por la que falta. Y a todos esos yihadistas wifi del con Pablo a ciegas o contra el mundo, sólo dejarles una pregunta ahora que parece haber dos formas de entender el partido: qué necesita Podemos, ¿soldaditos o votantes?

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