Triunfo de los que gustan y alegran
Victoria de altura ante el filial del Ademar en el Río Tormes, con una defensa espectacular apoyada por la buena actuación del meta Javi Sánchez

Salamanca
Otra victoria y esta es de las que alegran doblemente. Tanto por el resultado deportivo en sí y lo que significa como por lo moral. Vuelta al triunfo en el Río Tormes con una victoria que se empezó a escribir desde el inicio, con una defensa intensísima en la que fue, tal y como apuntó al final del partido en la Cadena SER el entrenador del equipo, Alberto Martín, la mejor de toda la temporada. Tras no jugar bien contra un rival directo como Arroyo, ganar al filial del Ademar, equipo universitario pero que tiene a figuras destacadas en su equipo –no en vano hasta llegar a Salamanca solo habían caído en una ocasión- se antojaba difícil pero nunca imposible.
De inicio, salida en tromba con un parcial de 4-1 que obligó a León a pedir tiempo muerto. La defensa que ejercían los chicos del Ciudad de Salamanca rondaba la perfección, cerrando todas las puertas a posibles tiros visitantes, con buenas transiciones. Después de un parcial a la inversa, 0-4 para León, en el minuto 9 de partido volvió a la pista un Sebas Elena que, ejerciendo de pivote, descolocó más a los centrales de León, y entre Nebreda, Fran Abajo, Andrés, las paradas de Javi Sánchez y la inteligencia a la hora de atacar del Ciudad, intentando evitar la precipitación –intentando, aunque en varias ocasiones Alberto tuvo que pedir paciencia a los suyos- se llegó al descanso con un 16-13, tres goles arriba gracias a la última jugada del Salamanca, ejecutada en apenas quince segundos. El susto, un golpe de Andrés en el codo que no presentó mayores complicaciones.
En el segundo tiempo, el esquema del partido era ídem. Buena defensa, ataque efectivos en la mayor parte acompañados de jugadas un tanto locas que no convertían y con el capitán pidiendo, insistentemente a la grada ánimo y apoyo. La diferencia se fue incluso a cinco goles arriba (24-19) y, tras dos buenas intervenciones de Sánchez y dos goles de León, Alberto decidió pedir tiempo muerto para que la inteligencia primara en el Ciudad y supieran manejar el tiempo del partido, favorable a los locales. Robos incluidos, la diferencia seguía en torno a los cinco goles (30-25) pero, para añadir emoción a un partido visto para sentencia, a falta de 4:50 para el final León se puso a tres goles. Pero era insuficiente. El Ciudad de Salamanca ya se sabía ganador a falta del último minuto, en una victoria de oficio y de remar con intensidad. Así, desde luego, ganar en el pabellón del Río Tormes costará y mucho. Bravo.

Sergio Valdés
Periodista, desde 2015 en la SER. Especializado en la información deportiva de Salamanca y provincia,...




