Estrategias
En vez de una estrategia, en su corta vida, Podemos ha tenido, al menos, tres

Punto de Vista de Cecilio Nieto | Estrategias | 16/12/2016
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Alicante
Las estrategias políticas son el alma de todos los partidos políticos, sean emergentes o ya consolidados. Podemos no es una excepción. Sobre todo porque en vez de una estrategia, en su corta vida ha tenido, al menos, tres.


La primera de ellas se corresponde con su etapa fundacional. Esta etapa se configura al abrigo de las ideas sobre el populismo de Ernesto Laclau, experto en filosofía política y escritor argentino postmarxista. Laclau defiende la incorporación de las masas populares al ejercicio del poder, algo en lo que siempre habían estado excluidas. Por eso, en esta etapa Iglesias criticó la tradicional división de los opuestos políticos, élite-pueblo, casta-gente, arriba-abajo, privilegiados-desfavorecidos. Él pretendía, haciendo suyas las teorías de Laclau, dar voz y poder a aquellos indignados del 15M y a los arrollados por la crisis, excluidos en los últimos años por el bipartidis-mo político imperante.
A esa apertura le correspondía una organización interna bien articulada, con primarias abiertas y gran autonomía para la dirección ejecutiva. Esta estrategia fue virando hacia la necesidad de la unión con partidos denostados, como Izquierda Unida, y en la actualidad está girando hacia estrategias que les permita encontrar su nueva identidad: ¿un partido en movimiento o un partido-movimiento?
La próxima asamblea de Vistalegre II nos dará la respuesta.




