Con la cabeza en la Copa
El equipo que dirige Marcelino García cae por la mínima en el Wanda Metropolitano tras un golazo de Ángel Correa en el minuto 58. El técnico asturiano no se guarda prácticamente nada para el jueves, metiendo de inicio a los tocados Garay, Kondogbia y Zaza. El Valencia apenas se aproxima a las inmediaciones de Jan Oblak, inédito toda la noche. La entrada de Rodrigo y Carlos Soler en la segunda mitad no sirve esta vez para estimular el juego de ataque. Dentro de cuatro días, partido de vuelta de las semifinales de Copa contra el Barça en Mestalla.

GRAF5034. MADRID, Los jugadores del Atlético de Madrid Saúl Ñíguez (2-i) y José María Giménez (2-d) intenta rematar entre varios defensores del Valencia, durante el partido de Liga en Primera División disputado esta noche en el Estadio Metropolitano, en M / Emilio Naranjo (EFE)

Valencia
El fin justifica los medios, aunque los medios que hubiéramos elegido muchos tengan poco o nada que ver con otorgar la titularidad a jugadores renqueantes como Garay, Kondogbia o Zaza. Es tanto el crédito que se han ganado Marcelino García Toral y su vestuario durante la primera vuelta que cuesta mucho sacar la katana tras un partido infumable como el de esta noche. Infumable porque el Valencia apenas ha llegado al área de Oblak. Infumable por tedioso, por anodino, por espeso.
No puedo escrbir que el equipo de Mestalla me haya defraudado porque no esperaba una versión diferente. Los futbolistas con el murciélago en el pecho apenas han llegado a meterse mentalmente en un encuentro trampa que ha caído en medio de una apasionante semifinal de Copa del Rey contra el Barça. En el fondo es comprensible.
Es tan grande la tentación que genera disputar una final diez años después que puede ser hasta cierto punto legítimo. La enorme distracción que aparece el jueves en el horizonte sirve de coartada, eso sí, hasta que concluya la eliminatoria copera. Una vez vuelva la Liga como única competición -y regresen lesionados que se marcharon en un nivel altísimo como Murillo- el grupo tiene la obligación de generar mucho más. Sobre todo en ataque.
Si el jueves en el Camp Nou o esta noche en el Metropolitano ponemos en valor la capacidad defensiva del Valencia, también es cierto que un aspirante a Champions debe generar más de un registro. Está demostrado que a esta plantilla le ha pesado en demasía lo de jugar dos partidos por semana. Falta frescura, piernas y, obviamente, calidad. El embrujo de Mestalla debe suplir todo ello el jueves. Es la única forma de que, ojalá, el fin justifique los medios.

Fran Guaita
Licenciado en periodismo por la Universidad Cardenal Herrera CEU. Trabaja en Radio Valencia desde 2013....




