Rocío Romero: "No pensaba que torear era lo que me iba a hacer feliz hasta que me puse delante de una becerrita"
La novillera cordobesa acaba de debutar con picadores y quiere llegar a lo más alto del toreo

ENTREVISTA NOVILLERA ROCIO ROMERO
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Córdoba
Rocío Romero es una chica criada en un ambiente familiar y muy relacionada con el mundo taurino gracias a su padre. De pequeña practicaba gimnasia rítmica, pero no terminaba de convencerle, ya que sentía que no podía expresar todo lo que llevaba dentro. Un día, en las fiestas de Dos Torres, cuando solo tenía 13 años, saltó al ruedo de espontánea. Una becerrita noble fue la que propició que Rocío se sintiera realizada. La joven cordobesa se vació en el ruedo y pronto descubrió que ese era su camino. Tras dejar la gimnasia rítmica comenzó a adentrase de lleno en el mundo de la tauromaquia. Rocío es de las que opina que mundo del toro no es ni de hombres ni de mujeres, es de personas capaces de ponerse delante del toro. Rocío sigue con paso firme el camino de figura del toreo, hace pocas semanas debutó con picadores y asegura que su camino solo ha hecho nada más que empezar.
Rocío, lo primero es preguntarte cómo estás después del percance de la semana pasada.
Bueno pues ya un poco mejor, con los típicos dolores pero mentalmente estoy muy bien y eso me da fuerza. Además estoy recibiendo un montón de mensajes de apoyo y eso motiva para que la recuperación sea lo más rápido y pronta posible.

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Rocío, ¿ eres consciente de que en Córdoba, la esperanza, el fututo del toreo tienen un nombre propio que es Rocío Romero?
Es muy bonito y esos motivos son los que a mí me dan fuerza ahora mismo para recuperarme, para seguir, para entrenar duro. Es muy bonito el debutar con caballos el estar ahí, todo son pasitos y poco a poco con trabajo y sacrificio se van consiguiendo todas esas cosas.
¿Cómo le llegó el veneno de la tauromaquia a Rocío?
A mí de siempre me han gustado mucho los toros, siempre he ido con mi padre a Córdoba a la feria y siempre me ha gustado. Pero no pensaba que esto iba a ser lo que me iba a llenar y lo que verdaderamente me iba a hacer feliz hasta que me puse delante de una becerrita. Yo antes hacía gimnasia rítmica y siempre tenía la sensación que me dejaba algo dentro de mí que tenía que salir, y con la gimnasia rítmica no salía y no podía expresar todo lo que llevaba dentro. Hasta que cumplí trece años, que me puse delante de una becerrita y ahí pude expresar todo lo que llevaba dentro. Ahí me di cuenta que torear era lo que me gustaba y decidí dejarlo todo.

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Probaste con una becerrita como las grandes figuras del toreo, de espontánea, ¿qué recuerdas de esa tarde?
Fue en Dos Torres, yo estaba sentada en el tendido y salió la becerrita y algo se cruzó por mi cabeza que me dijo que esta vaca la tenía que torear yo. Salté de espontánea y le pegue unos muletazos. El sentir de la plaza, porque ese día la plaza estaba llena me trasmitieron unas sensaciones mágicas que hicieron que mi vida cambiara.
¿Qué te dijeron tus padres cuando llegaste al tendido de nuevo?
Al principio se rieron, me decían que mona, porque no pensaba que esto iba a ser de verdad mi vida y a lo que me iba a querer dedicar. A todos les hizo mucha ilusión, dejé la gimnasia rítmica, empecé a entrenar, a interesarme por el todo y empezaron a cambiar la idea, pero siempre desde el respeto y apoyándome porque mis padres quieren que sea feliz y ellos ven que con el toro yo soy feliz y no les queda otra que apoyarme aunque lo pasen mal.
Desde que descubriste el mundo del toro ¿tu familia siempre ha estado de tu lado, apoyándote y de tu lado?

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Me ha apoyado pero no me han animado. Ellos siempre han querido que lo dejara que yo me dedicara a estudiar, de hecho ahora mismo estoy estudiando Enfermería no he dejado los estudios, aunque siempre me han apoyado no me han empujado. Me han dejado que fuera yo la que avanzara, la que fuera dando pasos, diciendo y poco a poco sí que he ido avanzando y me queda mucho camino por recorrer todavía.
¿Cómo fue el día que le dijiste a tus padres que sí o sí te ibas a dedicar al toro?
Fue todo progresivo muy poco a poco. Tras torear la becerrita me apunte a los aficionados prácticos. Ya dejé la gimnasia rítmica, al poco tiempo ya quise dejar de ser aficionada práctica y me apunté a la escuela taurina. Fue todo progresivo no es que un día dije que quiero ser torero. Yo me di cuenta de lo que quería, de lo que me hacía feliz y así fue.
Un mundo difícil por todo lo que conlleva y todas las cosas que has tenido que dejar de lado por estar donde estás ahora mismo. Amigos, noches, fiestas, vacaciones...
Yo no estoy acostumbrada a salir porque desde era pequeña, con la gimnasia rítmica pasaba todos los días entrenando los fines de semana y la verdad que no tengo recuerdo de ir a cumpleaños de amigas porque siempre estaba entrenando. Esa parte no me ha costado y además no es algo que eche de menos. Hago cosas que me hacen feliz como ir al campo, tentaderos, y eso me hace feliz, eso me gusta. Aunque tenga su parte dura, porque entrenar es muy duro, pero me llena y me gusta y los disfruto.
Un mundo del toro muy masculinizado y la llegada de Rocío, rompe moldes. ¿Es tan masculino se mundo como se ve desde fuera?
Esto no es de hombre o de mujeres. Esto de es de personas capaces, del que se capaz de ponerse delante de un toro. Yo me siento uno más, soy un novillero más como el resto de mis compañeros, no siento que estoy sola en un mundo de hombres, para nada. En mi carnet profesional pone novillero con picadores, pone lo mismo que a mis compañeros y para nada me siento sola ni mucho menos.

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¿Te ha sucedido algo desagradable a lo largo de los años por ser mujer o la sociedad está avanzando también en este sentido?
Dentro del mundo del toro nunca me he encontrada a nadie que me haya puesto ninguna traba por ser mujer. Seguramente lo habrá, pero yo no he tenido ningún problema con ningún compañero, ni ningún empresario. Si no he estado en alguna plaza no ha sido por ser mujer ha sido porque no me lo he ganado o porque no interesaba. Nunca he tenido, a día de hoy, ningún problema. Yo no quiero tener ningún beneficio por ser mujer, pero tampoco zancadillas simplemente que me dejen estar que me dejen cumplir mi sueño como al resto de compañeros. Tengo asumido que el mundo del toro es un mundo muy difícil pero no solo para mí sino para todos, porque ponerse delante de un toro no es fácil.
Hace muy poquito debutaste con caballos. ¿Cómo fue esa tarde, que sentiste?
Fue un día muy especial. Mi etapa como novillero sin caballos ha sido muy bonita. He tenido la oportunidad de torear dos tare en Sevilla, Córdoba, de salir a hombros de la Maestranza. Y a mi debut con caballos llegué con mucha gana de dar un pasito más y ese día lo voy a recordar siempre con mucho cariño porque era una día marcado en el calendario y lo viví con mucha ilusión y con mucha responsabilidad. Debutar con caballos en Madrid, en la plaza de Vistalegre, fue una apuesta fuerte, una novillada televisada, con dos compañeros que han sido novilleros punteros del escalafón y en ese sentido responsabilidad y con esa presión. Pero la tarde fue muy bonita que pude disfrutar muchísimo, sobre todo en el último novillo que pude torear como lo siento y eso llegó. Aunque solo pude cortar una oreja las sensaciones están ahí y son muy bonitas y es un camino muy largo que solo ha hecho nada más que empezar.
¿Qué pensaste cuando se abrió la puerta de toriles y apareció ese novillo de cerca de 500 kg que te iba a dar todo lo que habías estado soñando?
Cuando sale estoy concentrada intentando captar la información que te da el novillo, después cuando ya vas camino del hotel es cuando te das cuenta de que ya eres novillero con picadores. Es un paso más, un sueño cumplido y ahora sí que todo cambia. Los compañeros son otros, los novillos son más grandes, todo va avanzando y me llena de ilusión porque vamos dando pasitos. Quién me lo iba a decir el día que salté de espontánea con la becerrita.
Ahora parada forzosamente por el percance en Valladolid, pero anunciada en dos carteles, en Bujalance y en el Festival del Cáncer de Córdoba. El aficionado y el empresario están contigo, ¿Cómo llevas eso?
Es muy bonito estar ahí y esas dos fechas me motivan para recuperarme cuento antes y poder estar lo mejor preparada. Lo importante es torear como yo siento, ir avanzado, torear como yo soy, que la gente se ilusione que es muy importante para los toros y para Córdoba. Es muy importante para Córdoba que vayan saliendo gente nueva y yo como cordobesa y aficionada, me gusta que el nombre de Córdoba siga sonando.
Rocío solo desearte una pronta recuperación, que vaya todo muy bien y que te veamos triunfar en los ruedos
Muchas gracias. Ojalá que sea así, que la recuperación vaya bien y rápido. Ojala pronto nos veamos en los ruedos.




