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Sábado, 28 de Marzo de 2020

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El fiscal mantiene la petición de cárcel para Cursach, que pone en duda el registro de su casa

El empresario afirma que nunca disparó la carabina hallada debajo de su cama para la que no tenía licencia

El fiscal mantiene la petición de cárcel para Cursach, que pone en duda el registro de su casa

EFE

La fiscalía ratifica una petición de un año y medio de prisión para el empresario Bartolomé Cursach por tenencia ilícita de armas. El fiscal Miguel Ángel Subirán ha pedido la condena por tener un arma y munición clandestina sin licencia para ello. La defensa del magnate ha pedido su libre absolución al considerar que el hallazgo del arma durante un registro que la policía realizó en su domicilio se produjo porque Cursach se lo reveló a un policía sin estar su abogado presente. El empresario ha sido trasladado de la cárcel de Palma a los juzgados de Vía Alemania. Está en prisión preventiva desde marzo del año pasado.

Bartolomé Cursach ha reconocido que tenía un arma para la que no tenía licencia en vigor escondida debajo de su cama. Una carabina de fabricación norteamericana que fue hallada por la policía durante el registro que se practicó en su finca de más de cien hectáreas de Puntiró. Según el relato que ha realizado ante el tribunal, la carabina la dejó un amigo que acudía a sus terrenos a cazar en una caseta de su propiedad. Tras su fallecimiento, mientras realizaba la limpieza de la caseta encontró el arma y la munición y decidió guardarla debajo de su cama.

Dice que el arma estuvo bajo su cama durante ocho años y nunca la disparó ni volvió a reparar en ella hasta el registro policial. Cuando le detuvieron, los agentes encontraron las cajas de munición en un cajón. Le preguntaron si tenía armas y él mimso reveló que poseía una carabina que estaba debajo de la cama, aunuqe ha subrayado que nunca pensó en usarla.

Hallazgo nulo

Esta conversación con el policía durante el registro es uno de los argumentos utilizados en su defensa por su abogado, Enrique Molina, que ha insistido en que durante una intervención en un domicilio la policía no puede entablar conversación con el detenido. Para el abogado, el hallazgo de la escopeta es nulo porque no se produjo de forma fortuita, sino que vino tras una conversación que no se habría dado con un abogado presente. Molina también ha presentado un permiso de armas de Cursach expedido en el año 82. Defiende que a pesar de estar la licencia caducada no está revocada, por lo que el empresario tan solo cometió una falta administrativa al no renovarla.

Argumentos que el fiscal desestima al subrayar que el arma no consta en los registros. A juicio del fiscal a Cursach le interesaba tener el arma en la clandestinidad para que nunca pudieran relacionarla con él. Puedes pegar todos los tiros del mundo que nunca la van a relacionar contigo, ha señalado. La acusación también ha puesto en duda que Cursach se sacara una licencia de armas para acompañar a unos amigos a excursiones de caza cuando se ha declarado animalista a lo largo de la sesión.

El empresario ha querido hacer uso de su derecho a la última palabra para dejar claro que fue él quien les dijo donde estaba la escopeta, porque los agentes jamás habrían podido sacarla de entre los hierros de la cama.

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