Sant Antoni aprueba la declaración de protección acústica del West End entre insultos al Gobierno local
Propietarios de negocios en la zona aseguran que se les condena "al cierre"

Cadena SER

Sant Antoni de Portmany
El pleno del Ayuntamiento de Sant Antoni ha aprobado de forma definitiva en un tenso pleno, con el voto en contra del Partido Popular, la declaración de Zona Especial de Protección Acústica del West End. La principal modificación en relación a la propuesta inicial es que las terrazas de los negocios tendrán que retirarse a las doce de la noche y que se ha excluido la calle del Mar. Lo que no cambio es la hora de cierre. Todos los establecimientos deberán finalizar su actividad a las tres de la madrugada.
El teniente de alcalde, Pablo Valdés, cuya intervención ha sido interrumpida en numerosas ocasiones por propietarios y empleados del West que han estado presentes en la sesión plenaria ha reiterado que hay que tomar medidas por “la grave de contaminación acústica que tiene esta zona”. Ha recordado que todos los estudios demuestran que el nivel de ruido “es uno de los más altos de todo el Estado”. Ha dicho que aunque en el West hubiera un solo vecino viviendo, “el Ayuntamiento debe defender sus intereses”. Ha anunciado también mediciones periódicas de ruido durante los cinco próximos años y se muestra convencido de que el turismo en Sant Antoni “sobrevivirá sin el actual modelo del West”.

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Visión bien diferente la del PP. El concejal Marcos Serra ha recordado que el turismo es “el motor de la Villa de Portmany”. Advierte de que medidas de este tipo “lo ponen en riesgo. Señala que lo que hace falta son “más efectivos policiales en la zona del West”.
Indignación de los propietarios del West
Un centenar de propietarios y trabajadores de negocios en la zona del West End ha expresado su malestar en numerosas ocasiones por la aprobación de esta figura de protección, con comentarios despectivos dirigidos a Valdés.
El anterior presidente de la Asociación, José Colomar, asegura que con esta normativa, que obliga a los cafés conciertos y discotecas a cerrar a las tres de la madrugada y a la retirada de las terrazas a las doce de la noche, “se condena al cierre a muchos establecimientos”.
Colomar dice que se les ha hecho creer que se abría una negociación “pero al final se les ha impuesto el criterio del gobierno local”, sin aceptar ninguna de sus propuestas. Reitera que con esta declaración “no se solventa el problema de la zona”. Sobre los comentarios en la sesión plenaria dice que son “frases fuera de lugar, fruto de la desesperación”.
Asegura también que es “incomprensible” que el Ayuntamiento no haya elaborado un estudio económico sobre el impacto de esta medida. Colomar lamenta que se haya hecho “tabla rasa” por el comportamiento “irregular” de algunos propietarios, porque la gran mayoría de negocios “han cumplido de forma escrupulosa todas las normativas”.




