El día después
La Firma de Charo Bueno

"El día después", la Firma de Charo Bueno
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Palencia
Después de estos días de la Semana Santa, que son como vemos de “religiosidad obligatoria”, es decir de ritos y representaciones católicas a diario y en toda la ciudad, queda reflexionar.
Nuestra semana santa, que este año ha tenido repercusión incluso en los canales generalistas de las televisiones, que está declarada de interés turístico internacional- nada menos- pues que después de los primeros datos, no ha servido para atraer turismo, al menos eso opinan las organizaciones de la patronal del sector. Sólo estancias durante dos días en hoteles y un poco flojo, para las cenas de los días importantes y cifras muy similares a las del año pasado.
La propia representación y después de los comentarios en la calle y en la prensa, la verdad es que las procesiones han estado lentas, descoordinadas, vamos que había muchos intereses “particularizados de cada cofradía” para reclamar su minuto de gloria. Deslucidas y que no han generado satisfacción en las personas que querían disfrutarlo.
Y la pregunta es: ¿Y ahora qué?. Me temo que la respuesta ya la conozco- poner más dinero de los impuestos en carteles, publicidad, anuncios, subvenciones, ayudas….
Me ha llamado la atención la numerosa presencia de niños y niñas desfilando y el argumento es que siguen la tradición familiar y eso “está bien visto”, pero si se lleva a los mismos niños y niñas a otro tipo de actos en la calle, reivindicativos por ejemplo, se trata de “adoctrinamiento”.
Yo hoy quiero llamar de manera especial la atención sobre cómo ha funcionado el servicio de limpieza en las principales calles de la ciudad en estos días. Estaban, “como diría mi abuela” como los chorros del oro” y es verdad que la barredora y barrenderos estaban de manera continua, mañana, tarde y noche haciendo servicio.
Pero el encanto se rompe cuando te paseas en otras calles y en otros lugares diferentes, por ejemplo te vas por la orilla del rio y es para llorar de pena. Todo el paseo está intransitable por los excrementos de palomas, pero lo más triste es que todos los bancos de la rivera del rio están inutilizados por la cantidad de “mierda” que tienen. ¿Por qué no se da el mismo trato de limpieza para estos lugares que para las calles de la procesión?




