Los trabajadores de Cas Serres dicen que no pueden dar servicio hospitalario "sin acreditación"
Lamentan que la consellera balear de Salud "haya cerrrado algunas puertas"

Imagen de una de las concentraciones en cas Serres / Plataforma Cas Serres

Ibiza
Jarro de agua fría para los trabajadores de la Residencia de Cas Serres, tras constatar que el Govern Balear no piensa dar marcha atrás en su resolución que retira la acreditación de hospital al centro.
Susana Cros, portavoz de la plataforma que agrupa a profesionales, pacientes y familiares, dice que las declaraciones de la consellera balear de salud, "cierra algunas puertas".
Aunque Patricia Gómez insistió ayer en que ni los profesionales ni los pacientes notará cambio alguno en la prestación del servicio, Cros dice que no se puede dar atención hospitalaria "sin la acreditación correspondiente". Destaca que en una residencia "no se hacen analíticas, ni transfusiones ni entran pacientes con vías endovenosas". Recalca que cuando empeora el estado de salud de un paciente en alguno de los centros residenciales de Ibiza, "los asume Cas Serres".
Cros dice que las instituciones están jugando a la ceremonia de la confusión y todo son "incongruencias". El Govern destaca que no se puede dar marcha atrás en la resolución, porque estaría prevaricando y en cambio el Partido Popular sostiene que no hay ilegalidad alguna en revocarlo. Lo que no entienden desde la plataforma es que se pongan tantas trabas con la acreditación "cuando los hospitales residencias de larga y media estancia están reglamentados y amparados por ley" asegura Cros.
La portavoz de la plataforma dice que seguirán movilizándose, se mantienen las concentraciones diarias a las puertas del centro y las mesas informativas para que Cas Serres "siga siendo un hospital".




