No hay que visibilizar tanto
Ante cada enfermedad, cada calamidad y cada plaga, se nos reconviene por no mostrar la simpatía suficiente, y se nos exige que visibilicemos

"La línea roja" de Matías Vallés (07/05/18)
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PALMA
¿Cuánto tiempo hace que no piensas en Haití?
No utilizo esta pregunta retórica para regañarte, sino para tranquilizarte.
Olvidar no siempre es de cobardes, funciona a menudo como una recomendable estrategia de supervivencia.
Sin embargo, la palabra de moda es visibilizar.
Ante cada enfermedad, cada calamidad y cada plaga, se nos reconviene por no mostrar la simpatía suficiente, y se nos exige que visibilicemos.
Antes bastaba con una cierta sensibilidad hacia los dramas y marginados.
Hoy se exige además visibilizarlos, en el sentido de tenerlos presentes permanentemente y de adquirir un complejo de culpa.
Solicitados por un centenar de tragedias visibles, nos arriesgamos a dejar de vivir nuestra propia vida
La solución surge inmediata, no hay que visibilizar tanto si queremos mantener un equilibrio y disfrutar los momentos nunca numerosos de felicidad.
Además de que en cuanto te hablan de visibilizar, sabes que a continuación te van a pedir dinero, porque la presencia perpetua de los desastres es otra estrategia de mercado.
Y entonces visibilizar equivale a vender.
Hay que revalorizar la privacidad de la virtud y el duelo, casi digo que hay que visibilizarlos
Con las islas colapsadas, un poco de invisibilidad no está de más.




