Sábado, 23 de Enero de 2021

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LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN

Abba, Waterloo y Eurovisión

El cuarteto mixto sueco estaba compuesto por dos matrimonios. Ellos, los músicos, eran las dos bes: Bjorn y Benny, y ellas, las cantantes, eran las dos aes: Anni-Frida y Agnetha

Abba, Waterloo y Eurovisión

Fotos cortesía José Ibarra

WATERLOO - ABBA. José Ibarra

En estos días se celebra el festival de la canción de Eurovisión, que lleva ya más de 60 años en marcha. Un festival que casi nunca ha sabido reflejar la buena música que se estaba haciendo en los países respectivos en cada momento. La verdad es que pocos artistas de Eurovisión han pasado a la historia del pop. Ha habido algunas excepciones, claro. La que traemos hoy a LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN es una de ellas: el grupo sueco ABBA y su primer éxito, “Waterloo”.

Fotos cortesía José Ibarra

El cuarteto mixto sueco estaba compuesto por dos matrimonios. Ellos, los músicos, eran las dos bes: Bjorn y Benny, y ellas, las cantantes, eran las dos aes: Anni-Frida y Agnetha. Tenían influencias del glam-rock y con sus plataformas, trajes imposibles y charoles vinieron a revolucionar un poco aquel concurso en donde había más caspa que otra cosa tanto en aquella época timorata como en esta época friki. Y este conjunto de colorines, que parecía una versión moderna y superada de los viejos hippies The Mamas and The Papas de los años sesenta, se presentó al concurso en 1974 y lo ganó con esta canción que abría un nuevo género de sofisticación hortera para bailar en las discotecas.

En el tema se hace una leve referencia a un episodio histórico. Waterloo fue la última batalla que perdió Napoleón en 1815 y lo que este grupo hacía con la canción era coger ese ejemplo de rendición para hacer un símil con la relación personal de la cantante con su amor. Si Napoleón se había acabado rindiendo en la guerra, ella también declaraba haberse rendido en el amor ante la persona de la que estaba enamorada. Pero todo ello contado con desenfado, una pizca de humor y nada, absolutamente nada de trascendencia ni seriedad. No, no era un sesudo estudio histórico esta letra. Qué va. Un divertimento nada más.

Todo en ABBA era así. Pop bailable en estado puro, modernidad, diversión y superficialidad. Las dos parejas suecas supieron enganchar a un público que buscaba eso precisamente en la segunda mitad de los años setenta, cuando las crisis del petróleo, las primeras crisis económicas desde la Segunda Guerra Mundial, hicieron del mundo un lugar un poco más feo. Tuvieron un enorme éxito en toda Europa, porque, aunque los ABBA eran suecos, cantaban en un inglés sencillo y bastante fácil de entender y dieron alegría en unos tiempos un poco tristes.

Fotos cortesía José Ibarra

Y además ABBA tienen el mérito de haber sabido conectar con un colectivo que en los años setenta despertó y reivindicó una estética y unos valores que los años cincuenta y sesenta aún permanecían ocultos y que ahora ya se podían desvelar. Sí: el público gay les eligió como sus referentes e iconos y hoy día no hay fiesta del colectivo LGTBI en la que no enloquezcan todos y todas bailando con cada una de las canciones de ABBA.

Pues eso: a desenfadarse con la superficialidad no exenta de calidad de los cuatro suecos que triunfaron en los años setenta y vienen hoy a LA HISTORIA DETRÁS DE LA CANCIÓN: ABBA y aquel éxito de Eurovisión: “Waterloo”.

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