Esponjamiento, bonita palabra tabú
Los partidos huyen de la palabra esponjamiento como del diablo

"La línea roja" de Matías Vallés (02/07/18)
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PALMA
El esponjamiento es una bella palabra, y una mentira no menos hermosa.
Todos los programas electorales de Balears hablaban en décadas pasadas del esponjamiento de las zonas saturadas, entendido como el derribo de edificios para crear espacios abiertos.
En efecto, suena absurdo, y nunca ha ocurrido. Hoy es además un tabú.
Los partidos huyen de la palabra esponjamiento como del diablo.
No es que se hayan vuelto más sensibles frente a las mentiras, sino que temen que a algún votante se le ocurra reclamarlo.
Esponjamiento era una palabra transversal.
De hecho, el primer esponjamiento con pedigrí fue propuesto por el PP en Palma.
El alcalde Joan Fageda lo anunció en Cala Major.
Cualquiera que haya visitado la zona recientemente habrá advertido un esponjamiento al revés.
Calvià inventó un esponjamiento sui géneris, consistente en volar un hotel y en sustituirlo por un bloque de apartamentos del mismo volumen
De este modo se satisfacía a los esponjadores y a los constructores.
Corea, Nuevo Levante, Pedro Garau, Playa de Palma, esponjamientos fallidos a los que ustedes sabrán añadir muchos más.
A falta de un solo esponjamiento real, cada vez hay más zonas a esponjar.




