Desmantelan diez plantaciones de marihuana en Sevilla
Estaban en inmuebles acondicionados para el cultivo creando un clima artificial en un espacio cerrado

Policia Nacional

Sevilla
Agentes de la Policía Nacional han detenido en Sevilla a cuatro personas como presuntas autoras de delitos contra la salud pública y defraudación del fluido eléctrico. Los arrestados formaban parte de la organización criminal dedicada al cultivo de cannabis sátiva en el interior de domicilios del barrio de las Tres Mil Viviendas. Los investigadores han desmantelado un total de 10 plantaciones indoor y se han incautado de más de ochocientas plantas, así como material y aparatos para favorecer su crecimiento y posterior recolección.
Viviendas sin moradores convertidas en auténticos laboratorios de cultivo
La investigación se inició cuando los agentes detectaron la presencia de un grupo criminal en la barriada de Las Tres Mil Viviendas dedicado al tráfico de sustancias estupefacientes, comenzando a sospechar que podrían estar acondicionando pisos sin moradores en la barriada para el cultivo de marihuana, mediante el sistema de plantaciones interiores, lo que se le conoce como “Indoor” y la posterior distribución de la sustancia estupefaciente.
Las primeras pesquisas de los investigadores iban encaminadas alocalizar las posibles plantaciones, así como identificar a los miembros de la trama y el modus operandi que utilizaban para llevar a cabo su actividad ilícita.
Las indagaciones determinaron que esta organización investigada utilizaba viviendas sin moradores, en las cuales creaban un clima artificial en un espacio cerrado mediante el uso de distintos aparatos de luz, temperatura, humedad y otras variables del cultivo idóneo para el crecimiento de las plantas.
Para ello instalaban aparatos de aire acondicionado, potentes lámparas, transformadores, balastros, ventiladores, aislamientos térmicos y usaban plantas seleccinadas genéticamente así como diversos productos fertilizantes y fitosanitarios.
Con esta modalidad de cultivos Indoor, generaban un ambiente controlado y conseguían mayores beneficios que con el cultivo de plantaciones exteriores: por un lado su ocultación es más fácil y por otro les permitía una producción constante con siembras alternas para obtener recogidas sin interrupción en el tiempo, originando pingües beneficios.
El uso de los numerosos aparatos eléctricos que utilizaban esta organización criminal para optimizar los cultivos en el interior de los domicilios generaba un importante consumo de electricidad, ya que realizaban instalaciones ilegales en el sistema eléctrico de los edificios, con un doble objetivo:
-Ocultar el excesivo consumo de electricidad al objeto de evitar la localización del cultivo.
-Reducir los altos costes que les causaría abonar el consumo real de electricidad, lo que reduciría enormemente los beneficios de la




