Domingo, 17 de Noviembre de 2019

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Cuando el dinero condiciona la maternidad

  • Asociaciones de pacientes piden medios para reducir las listas de espera de los servicios públicos de fertilidad que pueden llegar a los dos años de media
  • Creen que la decisión del gobierno de devolver el derecho a la reproducción asistida en la sanidad pública a las mujeres solas y a las parejas de lesbianas, se quedará en mero anuncio si no se ponen medios y personal para limitar la espera

Mónica tiene 42 años y será madre en noviembre. Detrás quedan años de tratamientos muy costosos, en lo personal pero también en lo económico. Con 37 años, sin pareja y con dos años de media de lista de espera en la sanidad pública optó por intentarlo en la privada. "Veía que no iba a llegar y esto es una cuenta atrás" El límite de edad para someterse a un tratamiento de fertilidad en la sanidad pública son los 40 años

En su caso, no fue fácil. El proceso se alargó pero lo ha conseguido y su sonrisa borra los momentos de dudas, de miedos, y de esperanzas que se frenaban en seco cuando el tratamiento no daba el resultado esperado. También los 35.000 € que le ha costado. "Pero para mi, ha merecido la pena". "Es como si me hubiera comprado un coche estupendo y me lo roban nada más salir del concesionario", bromea. "Me han quitado el coche pero me he encontrado con una criatura maravillosa".

Mónica se felicita de la decisión del Gobierno de devolver el derecho a la reproducción asistida a las mujeres solas y a las parejas de lesbianas que la ex ministra Ana Mato limitó a las parejas formadas por un hombre y una mujer. "Las que vengan detrás lo tendrán mucho más fácil. Se nos expulsaba del sistema público. Que me tengan que juzgar y no respeten mi deseo de ser madre, como el de cualquier otra familia, es muy injusto".

A su lado, en la sede que el Instituo Valenciano de Infertilidad (IVI) tiene en Madrid, su director médico, el doctor Antonio Requena. Calcula que el número de mujeres que optan por la maternidad en solitario o con su pareja, también mujer, ronda en este momento el 15% de las consultas que llegan a esta clínica. Una cifra que va en aumento.

Pero las listas de espera penalizan a los que se plantean la maternidad o paternidad a partir de los 37 años, porque "ya no llegan" y terminan intentándolo en la privada. Solo los que pueden pagarlo. Encarnación Luzón, portavoz de la Asociación Nacional para Problemas de Infertilidad (ASPROIN) pide al Gobierno y a las Comunidades Autónomas que incrementen los medios para reducir las listas de espera. De no ser así, la capacidad económica de las familias seguirá en muchos casos determinando la maternidad.

Lo sabe bien el doctor Requena. "Muchas veces los pacientes a los que el tratamiento no les ha funcionado en un primer momento, te dicen que tienen que esperar para ahorrar o para pedir un préstamo". Eso te condiciona también como profesional, reconoce, porque "tienes que casar el tratamiento, con las posibilidades económicas de los pacientes, y eso no es fácil".

Encarnación Luzón cree que la decisión del gobierno, que se materializará en 2019 es una buena noticia para todas las mujeres que quieran ser madres, pero se quedará en mero anuncio, si no se dota a los servicios públicos de fertilidad de los medios y del personal necesarios para reducir las listas de espera.

Mónica no sabe si será niño o niña, eso es lo de menos. "Me ha costado tanto ser madre que me quiero llevar la sorpresa en el parto"

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