Fiesta por tierra, río y aire
En todos los medios naturales se siente el ambiente festivo de Aranda

Fuegos artificiales Fiestas de Aranda 2018 / Cadena SER

Aranda de Duero
Cualquier rincón es bueno para vivir la fiesta. Y cualquier elemento. Porque hasta el medio acuático es un buen escenario para disfrutar del jolgorio de estas jornadas. Y a la espera de las piraguas que en las próximas horas pondrá el grupo Espeleoduero a disposición de quienes quieran probarlas y de las cucañas que también serán la excusa para remojarse en el río, ya en los primeros minutos de la fiesta, justo a continuación del Cañonazo, el Duero es el destino que buscan numerosos grupos de jóvenes para quitarse de encima el colorante y hasta el sofoco que impregna los cuerpos de quienes viven el anuncio oficial de las fiestas bajo el balcón consistorial.
Por cierto que estos chapuzones se han convertido en las últimas ediciones festivas en uno de los puntos a los que las fuerzas de seguridad y voluntarios de Protección Civil más atentos están, sobre todo para evitar las ideas peregrinas de algunos jóvenes con más temeridad que cerebro pretenden usar como trampolín la pasarela sobre Duero.

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Pero si el agua limpia, el aire hace resplandecer. Así volvía a ocurrir este domingo, Día de la Función, tras los emotivos y más tradicionales ritos religiosos que la Cofradía de la Virgen celebró en su ermita y recinto anexo. Contra todo pronóstico y desafiando los malos augurios, un tiempo espléndido hizo que lucieran espectaculares los saltos y piruetas de los paracaidistas de la PAPEA del Ejército del Aire sobre el campo de rugby Virgen de las Viñas. Los cielos, pero en este caso nocturno, también sirven de marco para otros dibujos que causan admiración: ya se ha celebrado las dos primeras sesiones de fuegos artificiales, con curiosas incorporaciones de colores y formas entre la combinación de cohetes que estallan en el cielo nocturno arandino.

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Y sobre el terreno, con los pies en la tierra, un festival de actividades se están sucediendo desde el pasado viernes y se esperan hasta el próximo domingo: en la tarde de ayer en el parque María Pacheco la Feria de la Música con la música de los cántabros ADN ante un público de todas las edades y disfrutón, con ganas de anticipar los bailes de la verbena que centra en las orquestas y en los conciertos la atención de la noche festiva.

La banda cántabra ADN ha inaugurado la Feria de la Música en las fiestas patronales 2018 / Cadena SER

La banda cántabra ADN ha inaugurado la Feria de la Música en las fiestas patronales 2018 / Cadena SER
Durante el día hay otros protagonistas, también envueltos en música: Gigantes y Cabezudos, que propician paseos y carreras por las calles del centro y su compañía de dulzaina y tamboril que identifica algunas de las tradiciones más arraigadas y queridas de la fiesta popular.

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También este domingo se celebraba la primera de las Bajadas de las Peñas, tras la primera corrida de la feria taurina. Un pasacalle festivo que disfrutan tanto quienes van como quienes no van a los toros, pero esperan con gusto el paso de las peñas y sus acompañantes, que se encargan de repartir jolgorio y vino entre quienes los contemplan desde las aceras.
Las peñas son también protagonistas de las talanqueras a la hora del vermú y de acoger a quienes tras esta bajada quieren otra: la que les adentra en las bodegas tradicionales donde todo el mundo es bienvenido. Emblema de unas fiestas donde la hospitalidad es una de las principales características.




