Matheus: "Empecé a jugar con 14 años y sin zapatillas que ponerme"
El jugador brasileño del BlasGon y Bodegas Ceres comparte con los oyentes de la Cadena SER la historia de un profesional fraguado en la cultura del esfuerzo y el sacrificio

Matheus de Novais en un partido con el BlasGon y Bodegas Ceres / Cadena SER

Matheus de Novais, jugador del BlasGon y Bodegas Ceres, estuvo este martes en los estudios de la Cadena SER. El jugador brasileño desbordó simpatía y compartió con los oyentes de Radio Aranda las vicisitudes que pasó para poder ser profesional del balonmano.
Su primer recuerdo con este deporte es “a los 14 años, en un colegio público y fue muy difícil porque procedo de una familia muy humilde. Ni si quiera tenía zapatillas para jugar y, cuando tuve unas, las tenía que utilizar para ir al colegio, para jugar, para ir a misa…para todo. Hacíamos lo que podíamos”.
Matheus vivía con su familia en Bahía, un territorio muy pobre de Brasil donde, como en el resto del país, el fútbol era la ambición de cualquier chaval. Él se decantó por el balonmano “porque es lo que me gustaba. No tenía el apoyo de mi familia porque teníamos necesidad de ingresar dinero en casa y el balonmano, en Brasil, no te da muchas oportunidades. Muchos amigos míos dejaron de jugar al balonmano porque solo les suponía gastos, no ganaban dinero y lo tuvieron que dejar para poder trabajar”.
Los apoyos los fue encontrando Matheus a medida que fue demostrando que tenía actitudes y que podía triunfar como jugador de balonmano: “Yo siempre fui por delante de mi sueño para conseguirlo. Las personas que estaban cerca de mí sabían que me gustaba mucho jugar al balonmano. Y ellos vieron que no era una cosa tan mala. Pero tuve que salir de casa con 17 años. Hoy tengo 27 años y estoy en un país y en una ciudad en la que se vive mucho este deporte. He dejado a mi familia en Brasil, a mi novia y tengo que seguir trabajando mucho porque ellos dependen de mí. Les ayudo lo que puedo. Es también una motivación para mí”.
Para el Villa de Aranda solo tiene buenas palabras. Incluso en este inicio de temporada: “estamos trabajando mucho. Me encanta estar con Juan Moreno, es un entrenador que te da libertad, en defensa nos anima a poder robar balones y es mejor para los jugadores. En los dos primeros partidos no hemos metido mucha suerte porque tenemos que asimilar mejor lo que quiere el entrenador. Hay un gran grupo, esto solo es el principio y las cosas van a salir muy bien”.
Sus próximos objetivos pasan por “alcanzar el nivel que me permita volver a ser convocado con la selección de mi país y poder jugar con el primer equipo”.




