La Joya de la Corona hace aguas
Toñi Asencio

La Joya de la Corona hace aguas
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Jerez de la Frontera
La Atención Primaria está en pie de guerra: huelga de médicos en las provincias de Málaga y Huelva, algo que hace muchos años no sucedía; también ayer conocíamos que un grupo de médicos gaditanos llevan a la Junta ante los tribunales por el exceso de pacientes; una reciente sentencia ya ha condenado al SAS por este motivo.
Siempre he dicho que el SAS es capaz de la excelencia en lo complicado y descuida la calidad de la Atención Primaria y de las Urgencias.
Las consultas se desbordan. La administración sanitaria ha empoderado tanto a los pacientes que exigen una inmediatez ante cualquier vanalidad, la Urgencia la determina el paciente: una fiebre de 1 hora, una rozadura de un zapato o una pestaña en el ojo son urgencias y como tal hay que atenderlas (no exagero, son ejemplos reales).
Al profesional de la atención primaria cada vez se le exige más por menos, se valoran las cifras más que la calidad y se amontona literalmente el trabajo. Los profesionales se sienten usados y abusados por el sistema, se practica una medicina defensiva, se limita el tiempo por paciente, se cargan las listas de espera a pesar de los conciertos con centros privados y el tiempo de demora para algunas pruebas diagnósticas es sencillamente indecente.
No solo hacen falta medios, hace falta sobre todo gestión y valor político para recuperar el sentido común. Se vive en una permanente actitud paternalista-electoralista, para que los usuarios no se enfaden. Pero nadie les enseña Educación para la Salud o la autogestión de dolencias simples y mínimas, eso no es rentable políticamente. Se valora más una receta por innecesaria que sea antes que una explicación al respecto; el paciente no cree ni quiere al médico que le habla, sólo al que le receta. El sistema no permite otra cosa.
A mis compañeros de los Servicios de Urgencias todo mi apoyo y solidaridad desde esta breve columna.




