Menos incendios gracias al aumento de las precipitaciones
Balears cierra la temporada de riesgo con 69 incendios, pero solo tres de ellos han quemado más de una hectárea de superficie

Cadena SER

PALMA
Menos incendios gracias a las precipitaciones. La campaña de alto riesgo de fuegos en Baleares ha sido positiva este año, con menos hectáreas quemadas que los veranos anteriores. Una tendencia similar a la de otras comunidades autónomas, que también han registrado menos incendios gracias a una meteorología que este año ha venido acompañada de más precipitaciones. Hace dos días se cerró la temporada de riesgo, que arrancó el pasado uno de mayo con la prohibición de quemas controladas en todo el territorio.
El director del Instituto Balear de la Naturaleza, Joan Ramon, habla de una tendencia descendente con respecto a los últimos años. Se han registrado 69 incendios, pero solo tres de ellos han quemado más de una hectárea de superficie. Dos fueron provocados por negligencias y uno por la caída de un rayo. El director del Ibanat reconoce que este año las temperaturas han sido elevadas, pero las precipitaciones que se extendieron hasta el quince de junio y que regresaron con inestabilidad el quince de agosto han contribuido a humedecer el terreno y rebajar el riesgo de incendios forestales.
Luis Berbiela, técnico del Ibanat, afirma que el 57% de los fuegos detectados fueron provocados por negligencias o accidentes y solo un 3% fueron intencionados. El 9% están pendientes de investigación. La superficie quemada este año marca el registro más bajo de la última década, con apenas 27 hectáreas frente a las casi 3.000 de el año 2013. Para Berbiela, la meteorología es clave a la hora de propagar el incendio.
El conseller de Medio Ambiente, Vicenç Vidal, insiste en la importancia de las medidas de autoprotección, sobre todo en Ibiza donde existe una situación de interfase urbana forestal donde las casas y bosques están en contacto. Vidal insiste en la cultura de la prevención para evitar situaciones como la ocurrida este verano en Grecia donde los incendios llegaron hasta las playas y provocaron más de una decena de muertos.
Los peor del balance de este año fue la muerte del piloto de la avioneta de extinción de incendios que perdió la vida después de que la avioneta en la que viajaba se estrellara en el mar mientras realizaba un vuelo de reconocimiento en la zona de Cala Sant Vicenç.




