Tablas con sabor a poco
El Eibar y el Athletic empatan (1-1) en el derbi vasco de Ipurua que no deja contenta a ninguna de las partes. Los armeros porque por propuesta merecieron más, los rojiblancos porque ofrecieron una imagen muy pobre. Marcaron Charles y Williams

Diop protege un balón ante la entrada de Mikel San José / Juan Herrero (EFE)

Eibar
El Eibar y el Athletic se repartieron los puntos de Ipurua como buenos hermanos vascos, pero ese punto que sumaron ambos tuvo sabor a poco. En los armeros porque por propuesta quizá merecieron algo más, aunque es cierto que se fueron apagando según pasaban los minutos. Y los rojiblancos porque el punto que suman en Ipurua no justifica su horrible partido, quizá el peor desde que el 'Toto' Berizzo cogiera las riendas del conjunto rojiblanco.
Para el Athletic lo mejor con diferencia fue el punto que suman. Para el Eibar es un punto ante un rival al que nunca le han ganado en Ipurua en Primera. y no está mal desde ese punto de vista, pero bien pudieron ser tres de haber estado más acertados en los metros finales, con centros que no encontraron rematador o jugadas bien llevadas hasta la banda, pero en las que no pudieron sacar el centro, que es la principal cualidad del equipo de Mendilibar.
Sea como fuere, el Eibar hizo más para ganar que un Athletic ramplón y demasiado reservón, aunque por su planteamiento inicial, no lo parecía. Luego se vio que da igual que Berizzo ponga a los violinistas sobre el terreno de juego, a este Athletic le falla la partitura y desafina en todas las líneas. El derbi vasco de Ipurua se jugó siempre más en la línea que quiso Mendilibar que Berizzo. Y fruto de ello llegaron las mejores ocasiones para los eibarreses. No eran del todo claras, pero Iago Herrerin ya tuvo que sacar a relucir sus reflejos en más de una ocasión. Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Y se rompió con una jugada polémica, un penalti de Iñigo Martíenz sobre Sergi Enrich que pitó el VAR. Charles asumió la responsabilidad, y no falló. Poco le duró la alegría al Eibar, porque después de una falta en la que Arbilla estuvo cerca del segundo, el Athletic se aprovechó de una balón largo bien peinado por Raúl García, que habilitaba a Williams, que batía por bajo a Riesgo, titular en el derbi por la lesión de Dmitrovic (problemas de pubis). Era la única oportunidad del Athletic, que sacaba petróleo de su escaso bagaje ofensivo.
En la segunda parte, el guión iba a ir por los mismos derroteros. Aunque el Eibar fue bajando su intensidad y presión según pasaban los minutos. El Athletic dio un paso al frente y quiso dominar más el juego, pero estaba errante e impreciso en todas sus acciones. Y así, con el Eibar intentándolo, pero ya no siendo capaz de sacar centros al área, y el Athletic limitándose a defender con la entrada de San José y Nolaskoain, murió un derbi vasco que, todo sea, dicho, no pasará a la historia del fútbol, ni será recordado por su espectáculo.

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




