Esta vez faltó el gol
La Real Sociedad vuelve a completar un notable partido a domicilio, pero pierde por la mínima en el Villamarín contra el Betis (1-0), por culpa del un grosero error defensivo, y porque en ataque le faltó efectividad para marcar la muchas ocasiones que generó

Zurutuza se lamenta de las muchas ocasiones falladas contra el Betis / Raul Caro Cadenas (EFE)

San Sebastián
Puede ser simple y muy reduccionista, pero la realidad es que el partido de la Real Sociedad en el Benito Villamarin se reduce a una cuestión de efectividad. Porque el equipo txuri-urdin no fue menos que el Betis, es más en la segunda parte le superó claramente. Pero los béticos marcaron la ocasión más clara que tuvieron, culpa de un grave error defensivo en un corner de los realistas, todo hay que decirlo; y después los txuri-urdin no fueron capaces de aprovechar sus muchas oportunidades, ni en la primera, ni sobre todo en la segunda parte, también por el partidazo del portero del Betis, Pau López.
Este es el comienzo. A partir de aquí toca desarrollar este argumento. Y lo primero pasa por la alineación titular de Asier Garitano. El técnico de Bergara, fiel a su discurso, volvió a cambiar su equipo para dar entrada a otros jugadores, como Gorosable y Sandro; y y aunque es verdad que el equipo lo notó al principio, no tardaron en meterse en la buena dinámica del grupo. Pero sin suerte. Porque Gorosabel dejó desportegido su palo en el gol de Junior para el Betis. Y porque Sandro tuvo dos ocasiones muy claras para haber marcado, pero no lo hizo, y se le notó algo ansioso, porque no le llega ese tanto que le aporte la confianza necesaria para crecer en su juego.
La otra novedad en el once fue la de Robin Le Normand. Garitano podía optar por retrasar a Zubeldia, como ya había hecho en otras ocasiones; pero se decidió por darle confianza al central del filial, como premio a su trabajo oscuro entrenando con el primer equipo desde principios de temporada. El francés cumplió en su debut en Primera división. Hizo un partido solvente, transmitió seguridad, no se complicó nunca con el balón; y estuvo atento en las disputas y en las anticipaciones. Buen mensaje para el chaval, del que parece que tendrá que tirar en más de una ocasión de aquí a finales de año, porque las lesiones de Aritz Elustondo, Diego Llorente y Raúl Navas no son sólo de una semana. Eso se llama gestión de plantilla. Garitano ha ganado otro guerrero más para la causa.
Pero volvamos al partido. La Real no empezó bien del todo. Contemplativa y demasiado a merced del Betis, que tampoco era capaz de generar peligro, pero monopolizaba la pelota. Se esperaba algo así, pero era demasiado exagerado. Pero los realistas fueron creciendo según pasaban los minutos, hasta que el partido empezó a jugarse más en el terreno que quería Garitano que en el de Setién. Y entonces llegó el gol, que a la postre sería decisivo. En una de las pocas oportunidades del Betis en todo el partido, la Real defendió mal un corner. Carvallo peinó un balón en el primer palo, nadie cubría el segundo palo y libre de marca, Junior controlaba y batía a Moyá. Los realistas se quejaron de que no había sido corner, porque el balón no había llegado a salir. También de que antes hubo falta a Zurutuza. Y también de que Oyarzabal le hicieron falta en el salto de ese córner. Puede ser que tuvieran razón, y que ese córner no debía haberse tirado nunca. Ahora seguramente el reusltado sería diferente. Pero eso no les exime del error en el marcaje. Y ese despiste resultó clave. Porque luego, antes del descanso, tuvieron hasta dos ocasiones clarísimas para haber empatado. Sandro y Zurutuza no estuvieron finos.
La Real no acusó ese gol y siguió creciendo. Más en la segunda parte. Garitano les pidió un paso adelante. Y lo dieron. ¡Vaya que sí! Con Theo como principal lanzador, porque el francés destacó por su potencia en unas arrancadas impresionantes y que alguna mereció acabar en gol. Y con Oyarzabal poniendo sentido a los metros finales del ataque realista. Pero ni Willian José, ni Sandro, ni el propio Oyarzabal... estuvieron acertados. También porque Pau se lució contra los realistas. Salió Januzaj y el belga en sus diez minutos estuvo cerca de liarla, con otra buena ocasión. Intensos los realistas, pusieron todo para merecer empatar. Pero el gol no llegó y Setién decidió que el riesgo ya había sido suficiente. Con la entrada del bético Javi García se acabó el empuje de la Real, que acabó exahusta, ansiosa y sin tener presencia arriba. Acusaba el esfuerzo realizado. El resultado fue injusto, pero en el fútbol la clave está en la efectividad en las áreas. Y esta vez la Real pagó caro su falta de acierto. En la propia, y en la del rival.

Roberto Ramajo
Entro en el grupo en 2002 como redactor de prácticas. En 2005 se incorporó a la redacción en Gipuzkoa...




