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Ni la suerte acompaña

El Real Oviedo cierra el año con un empate sin goles frente al Málaga en un partido con poco fútbol, pero donde los azules tuvieron las ocasiones más claras.

El jugador del Real Oviedo, Viti, es perseguido por Pau, futbolista del Málaga. /

Las adversidades continúan en la casa azul. Una plantilla de 19 jugadores ahora mismo se queda en 11 con dos nuevos futbolistas lesionados. Uno mira a la grada y ve más potencial que en el campo. Así es muy difícil encarar un partido, y más si tienes enfrente a un Málaga que cuenta con el presupuesto más alto de toda la categoría, el cual triplica al de su rival este sábado. A pesar de todo esto, la identidad de Anquela se mantiene. El equipo no se rinde, lucha, trabaja, se esfuerza, pero la suerte no está de cara. Este Oviedo, que deambula por la Segunda División, merece más de lo que está obteniendo. Pero el fútbol no entiende de injusticias ni problemas. Solo sabe de resultados que son los que marcan las temporadas. Éstos sin duda serán únicamente los que determinen el futuro del técnico jienense, que de momento mantiene el puesto.

Escucha la rueda de prensa íntegra de Juan Antonio Anquela

Si alguno de los dos equipos estuvo más cerca de la victoria ese fue el Real Oviedo que, aunque no llegó a dominar el choque, tuvo en las botas de Viti las oportunidades más claras, una en cada parte, en un encuentro poco vistoso que cerró el año con la presencia de 12.736 espectadores en el Carlos Tartiere.

Antes del comienzo del partido el Oviedo tuvo un nuevo contratiempo con la lesión de Omar Ramos, que se iba a estrenar como titular y sintió molestias durante el calentamiento. Su lugar fue ocupado por Viti en el once inicial y por Saúl Berjón en la convocatoria, que estuvo sentado en el banquillo. La baja de Ramos, sumada a la de Toché en el segunda mitad con dolores en el cuádriceps de su pierna izquierda, ha dejado a la primera plantilla con siete jugadores en la enfermería, seis de ellos por problemas musculares.

El encuentro comenzó con el dominio de la posesión por parte del Málaga, que encerró en su campo al conjunto azul, pero apenas tuvo mordiente arriba. Solo tímidos disparos desde lejos, unos fuera y otros detenidos con facilidad por parte de Champagne, o algún centro sin remate, fue el balance ofensivo del equipo andaluz en toda la primera parte.

Con el paso de los minutos el cuadro carbayón fue ganando en confianza y las fuerzas empezaron a igualarse. Las intervenciones de Bárcenas, Viti o Javi Hernández fueron las que más incertidumbre crearon en la zaga de Juan Ramón López Muñiz. La precisión y la velocidad en las contras era el arma que más buscaba el Oviedo. Y a punto estuvo de sorprender en uno de esos ataques en la que fue la ocasión más clara de ambos equipos en los primeros 45 minutos. Pasada la media hora, los azules se plantaron en el área rival con dos toques. Un robo en el centro del campo permitió a Ramón Folch meter un excelente pase en profundidad para la carrera de Viti que encaró a Munir y el disparo del lavianés, previamente tocado por el guardameta visitante, a punto estuvo de colarse en la portería, pero fue interceptado a última hora por Diego González prácticamente en la línea de gol cuando también estaba Bárcenas preparado para empujar el balón.

La segunda mitad fue prácticamente idéntica a la primera. Con mucha intensidad en todas las acciones de los dos equipos, pero sin claridad en los metros finales que no permitieron ver acciones demasiado claras en ninguna de las dos áreas.

Se cumplía el minuto 75 y de nuevo Viti tuvo en sus botas la posibilidad de adelantar a los suyos. Centró Diegui desde el costado derecho, controló el extremo dentro del área y efectuó un tiro rápido que pegó en el poste y el posterior rechace estuvo cerca de rematarlo de nuevo el propio Viti. Mala suerte para el asturiano, que protagonizó las ocasiones más claras del choque. Acto seguido, fatigado muscularmente, tuvo que ser sustituido por Boateng. El ghanés pudo anotar al borde del final, pero su tiro se marchó fuera poro poco sin que nadie fuese capaz de impactar con esa pelota que se paseó por delante de la portería de Munir.

Ahora la plantilla se queda de vacaciones hasta el 2 de enero y tendrá el primer encuentro del 2019 contra el Numancia en Los Pajaritos (lunes, 7 de enero, a las 18:00 horas). Si algo se pide siempre en un nuevo año es salud, tan necesaria en un equipo en particular y en la vida en general, pero tampoco vendría de más una pizca de fortuna para que la película pueda tener un final feliz.

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