Últimas noticias Hemeroteca

Sábado, 19 de Octubre de 2019

Otras localidades

Una postrera lección de historia

Crónica del concierto de Mama Bajer en la sala Planta Baja

Mama Baker, en concierto /

Testigo nada mudo de todos los acontecimientos musicales más importantes de Granada, la sala Planta Baja acogió el pasado viernes el último concierto de Mama Baker, la formación granadina que imprescindible para poder entender el rock en Granada, como el propio cantante y líder de Niños Mutantes señalara en el escenario del evento.

Con la poderosa personalidad de Dani Herrera como maestro de ceremonias, dejaron ab initio bien claras sus intenciones proclamando ante el numeroso público asistente que abarrotaba la sala un claro deseo de trascendencia: "Quiero ser inmortal".

Definitivamente abierto el fudo, el concierto decidió lograr colocar al respetable "inmerso en un sueño sideral" con aroma de despedida, pero en tono glorioso, cuando el propio Herrera abandonó la acústica para abandonarse a convulsas danzas de apareamiento con el mejor rock alternativo de la ciudad.

A tan temprana hora, era más que evidente que estábamos ante un concierto con "cerebro, sangre y corazón", y bastante intervención del elemento de percusión con forma de pandereta menos navideño que pudiera recordarse, a pesar de las fechas. El público, definitivamente entregado, aullaba querer "ser como tú" a los músicos que protagonizaron el evento, especialmente cuando ocupó el escenario un mucho más que afortunado Juan Alberto Martínez, de Niños Mutantes, para cantar a coro con Dani Herrera algunos temas.

Ambos lograron crear "una luz que brilla a su alrededor y que entró por los poros de la piel" de todo el que tuvo la cabal idea de asistir a Planta Baja para tan magno evento.

También compareció en el escenario Álex Méndez de Lori Meyers, certificando que tan solo Mama Baker es capaz de congregar una asamblea de músicos granadinos en derredor, en la que también participó Manolo Requena.

El concierto, en el instante preciso, mutó (nunca mejor dicho) hacia un cierto aroma punk recordando viejos temas del grupo granadino con la participación de Andrés López y de un entregado Nani Castañeda, ambos insignes Mutantes, que se hicieron fuertes sobre el escenario en una noche donde lo especial derrotó a la normal por goleada. Fue obvio que, a pesar del paso del tiempo, nada "se ha oxidado", sobre todo cuando los cantantes de Mama Baker y Niños Mutantes decidieron marcarse un baile "agarrao" de esos que marcan época. Resulta indiscutible que, tantas colaboraciones después, el concierto hizo que "hablaran con el sol".

Pero, como todo en la vida, cuanto mejor es el momento, más efímero resulta, y el final se presagiaba justo cuando en Planta Baja ya no quedaba ningún "corazón congelado". Los bises, esos sí, deparaban una gran sorpresa-homenaje, en forma de versión de Los Ángeles. Un broche necesario y cuajado de abrazos finales. No era para menos.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?